martes, junio 30, 2009

paneles de odio


decidí dejar afuera de la nota este panel de Quimby the Mouse, aunque quizás debería haberlo dejado; sigue siendo demasiado emotivo para dedicárselo a los votantes de De Narváez, pero la intención está.

mañana última clase del cuatrimestre, entrego un pequeño trabajo práctico, y después ya basta de estupideces, tengo que terminar las dos monografías y recibirme

viernes, junio 26, 2009

Leave me alone

Para terminar con Michael Jackson -que a muchos de ustedes no les importará, me imagino-, sólo un comentario menor sobre dos obras de arte que intentaron captar, desde distintos ángulos, su esencia. Ayer cité a Houellebecq pero su comentario era más bien ensayístico.

La primera es el Willy Wonka de Johnny Deep (o de Tim Burton, como se prefiera). Fue mi compañero de oficina quién me señaló esto, que después me pareció tan obvio que me sorprendió no haberlo captado por mi cuenta.

Si bien Wonka no es tan freak como el Michael maduro que más o menos representa, sus similitudes son obvias, desde lo físico hasta el hecho de vivir en un mundo de fantasía al que sólo se puede entrar desde la infancia. Pero Wonka es más feliz, sobre todo en tanto logra reconciliarse con su padre, y con un niño real.

Creo que para buscar un Michael verdaderamente perturbador, habría que buscarlo más atrás, en su infancia, y hay un bellísimo cuento de Kafka sobre el tema: "El artista del trapecio". Es corto y se lo puede leer acá. Michael siempre soñó con ser Peter Pan, pero creo que el cuento de Kafka acierta con mucha más precisión al formular una hipótesis sobre su caída (que habría empezado, para Kafka, en una demanda infanil). El cuento termina diciendo:

"En cambio, él no estaba tranquilo; con grave preocupación espiaba, a hurtadillas, por encima del libro, al trapecista. Si semejantes pensamientos habían empezado a atormentarlo, ¿podrían ya cesar por completo? ¿No seguirían aumentando día por día? ¿No amenazarían su existencia? Y el empresario, alarmado, creyó ver en aquel sueño, aparentemente tranquilo, en que habían terminado el llanto, comenzar a dibujarse la primera arruga en la lisa frente infantil del artista del trapecio."

También tengo la idea de que este videoclip (de un tema que me gusta bastante, por cierto), contiene una posible representación de su mundo más honesta que otras que intentó hacer circular.

--

jueves, junio 25, 2009

Off the wall

Hay tantas canciones de Michael Jackson que me gustan. Y hay varias que me encantan. Mi primer CD fue Dangerous. Recuerdo cuando tocó en Buenos Aires y yo lo vi por la tele, no sé que edad tendría en ese momento.

Mi relación con la música es relativamente complicada de historizar, como la de casi cualquier persona. Sin embargo no hay ninguna duda de que durante los últimos años de mi infancia Michael Jackson era de lejos mi artista favorito. Tuve todos los discos hasta History, que fue el primero malo (tenía dos temas aceptables, "Scream" y "Stranger in Moscow"), y que coincidó con mi distanciamiento de su carrera. Ya los discos siguientes ni los tenía, y apenas si los habré escuchado una vez en la PC, en el mejor de los casos. Hasta hace unos años todavía pensaba que podía sorprendernos de repente y sacar algo bueno. De chico mi favorito era Thriller, ahora el que más me gusta escuchar es el primero, Off the wall, sobre todo los primeros 4 o 5 temas.

En cierto sentido Michael Jackson es el único ídolo pop con el que realmente me relacioné, salvo que incluyamos en esa categoría a Peter Gabriel. De Madonna nunca me gustaron más que 2 o 3 temas, ni siquiera The Smiths me interesó demasiado.

Todos los recuerdos e imágenes que tengo de Michael están en el estereotipo, en ver mil veces el videoclip de "Black or White" durante la primera mitad de los 90 y todo eso. Mis canciones favoritas son las que le gustan a todos (con la posible excepción de la romántica "Liberian Girl", que siempre me gustó y que creo que no está entre las que suelen recordarse). Una característica de sus canciones que ya me molestaba de chico y que todavía condiciona mi relación con su música es que todas son demasiado largas, duran como 6 minutos y terminan con una repetición del estribillo en fade. En la última época -a partir de Dangerous, disco en el que todavía esto no arruinaba la mayoría de los temas- abusó demasiado del susurro.

Muchas veces en estos años pensé en su cambio de piel, algo que si bien me llamaba la atención de chico, con el tiempo me fue pareciendo más y más increíble. Su probable pedofilia nunca me afectó demasiado, su vida privada siempre me pareció inimaginable, como a todo el mundo.

A riesgo de repetirme -ya cité esto en un viejo post- voy a volver a poner el párrafo de Plataforma de Michel Houellebecq referido a Michael, que siempre me pareció muy lindo -no así la novela como totalidad.

"Entonces formulé las bases de una teoría más complicada y más dudosa; los blancos querían ser estar morenos y aprender a bailar como los negros; los negros querían aclararse la piel y desrizarse el pelo. Toda la humanidad tendía instintivamente al mestizaje, a la indiferenciación generalizada; y lo hacía, en primer lugar, a través de ese medio elemental que era la sexualidad. El único que había llevado el proceso a su término era Michael Jackson: ya no era ni negro ni blanco, ni joven ni viejo; en un sentido, ni siquiera era ya ni hombre ni mujer. Nadie podía imaginarse realmente su vida íntima; hacía comprendido las categorías de la humanidad corriente y se las había arreglado para dejarlas atrás. Por eso lo consideraban una estrella, incluso la más grande -y en realidad la primera- del mundo. Todos los demás -Rodolfo Valentino, Greta Garbo, Marlene Dietrich, Marilyn Monroe, James Dean, Humphrey Bogart- podían ser considerados, como máximo, artistas con talento, sólo tenían que imitar la condición humana, transponerla estéticamente; el primero en intentar ir un poco más lejos había sido Michael Jackson."


Espero que mañana pasen muchos temas suyos en la radio


martes, junio 23, 2009

What Ever happened to the caped crusader?

La web 2.0 ya sabe que cumplí hoy 25 años. Hace unos días o semanas puse en twitter que lo odioso de la edad es que casi te fuerza a ponerte en relación con la totalidad de la existencia (tal como es estructurada según canones culturales más o menos identificables).

También escuché hace poco que hay dos tipos de personas en el universo: los que hacen tablas de Excel para todo y los que no, y evidentemente, yo soy del primer tipo. Gracias Excel.

Sea como sea, al igual que todos mis últimos no sé, 15 cumpleaños, fue muy tranquilo. Siempre hay algún saludo que uno no espera recibir y es gratificante, hoy no fue la excepción.

Entre la familia y sus anexos me regalaron un reloj, unas zapatillas, una remera de manga larga, una mochila, todas elegidas por mi, todas de color negro con toques de gris. Mi hermano me compró la 2da parte -la primera ya la tenemos- de Whatever happened to the caped crusader?, sobre la que quizás escriba eventualmente algún comentario superficial.

Como los lectores fieles del blog recordarán (supongamos), todos los años sigo la tradición tarotística de sacar la carta -pese a que mi uso de los servicios espirituales de mi mamá a lo largo del año son muy infrecuentes. El año pasado me había salido el ahorcado, y en el post correspondiente, decía que:

"No es lo que se dice una buena carta. Indica por ejemplo que voy a seguir dependiendo de las facilidades crediticias de mi hermano, y en general, promete un año más bien desagradable en el que las mayores virtudes serán el aplomo y la paciencia. No son cosas contrarias a mi personalidad, desde ya"

Hacer un balance de "mis 24 años" es un poco excesivo hasta para mí, ya que ya de por sí hago balances a fin de año. Pero en relación a la carta, es cierto que fue un año de relativamente pocos avances (por ejemplo, no avancé nada en la posibilidad de dedicarme a la investigación de algo), aunque ciertamente mis notas publicadas en PLANTA fueron un progreso para mí. Sigo trabajando en el mismo lugar y no con mucho placer. Etcétera.

No casualmente, la carta de este año tampoco me presenta frente a exigencias "contrarias a mi personalidad". Es la Templanza. Figura entre las cartas protectoras, y más o menos dice "quedate tranquilo que por algún lado vas a zafar", o sea más o menos lo mismo que la otra (que era más tipo "quedate tranquilo y no te vas a hundir") pero más optimista.

Ya hablé alguna vez de la figura de la carta del año en mi imaginario personal, y no creo que me meta en el tema de nuevo, pero en todo caso, tienen un cierto valor fantasmal que aprecio y que reaparece en momentos significativos.


domingo, junio 21, 2009

incursión en el humor político

viendo la propaganda de Michetti en el subte no puedo evitar preguntarme si la referencia a Beckett es intencional, aunque supongo que no. En todo caso, no dudo que el dramaturgo irlandés hubiera estado contento con hacer un zoom progresivo a la cara de una mujer en silla de ruedas, diciendo asquerosidades.

no no

Probablemente no tenga mucho sentido esforzarse en pensar Terminator Salvation. De hecho, estoy seguro de que mi capacidad mental ha sido en cierta medida afectada por la película, y sólo puedo esperar que mañana sus efectos ya se hayan desvanecido del todo.

Mala, mala película, y eso que yo fui dispuesto a perdonarle todo. Recuerdo que cuando salió la última Indiana Jones Link escribió un texto devastador que decía algo como que es para niños idiotas. No estoy 100% seguro que eso vaya con Indy (supongo que porque en última instancia la 4 es realmente similar a las otras 3), pero sin duda se aplicaría a este caso.

Terminator 3 era bastante mejor, de hecho. Lo que tenía de defendible terminator 3 (como creo ya haber dicho en algún viejo post) es que retomaba la concepción dura del tiempo que la 2da parte había desplazado. Terminator 3 es una película obviamente mala durante su desarrollo, pero el principio y el final, en cambio, me gustan.

Las diferentes historias existentes sobre el viaje en el tiempo siempre tienen que tomar decisiones sobre su solidez. En Volver al Futuro el tiempo es maleable, pero sólo relativamente (no está dominado por el caos, es posible más o menos controlarlo humanamente). El extremo de la maleabilidad son aquellas en las que cada mínima diferencia en el pasado produce futuros infintamente distintos (como en aquel capítulo de los simpsons que todos recordarán).

Por otro lado, el tiempo es más duro en películas como la adorable Peggy Sue got married de Coppola, en la que no es posible realmente cambiar el destino, sólo la forma en que se lo percibe. Una novela de fantasía épica que leí de chico (Crónicas de la Dragonlance) lo expresaba diciendo que el tiempo es como un río. Los cambios que puedan hacer son como rocas en su cauce, no pueden modificarlo sensiblemente.

Terminator 3 volvía al tiempo duro de Terminator 1, según el cuál el Día de Juicio era inevitable, y eso me gustaba, así como me gusta el final, en el que John Connor tiene que de repente asumir el mando.

Terminator Salvation ni siquiera explota uno de los pocos factores interesantes que podría tener su historia. John Connor es como el Eternauta, en cierto sentido, es el guardián del tiempo, y eso lo opone a los militares de la Resistencia, naturalmente preocupados por el presente.

Pero la película es pésima por los motivos más previsibles y lamentables, es decir, el abuso de persecusiones estúpidas, el guión de piedra, las actuaciones de madera, etc.

En cierto sentido Terminator ha seguido una evolución muy similar a la de Alien. En ambos casos fueron en orden decreciente, con la diferencia de que Alien 3 todavía está buena mientras que de Terminator 3 sólo zafan un par de cosas. Y tal como en Alien 4, Terminator Salvation postula nuevas formas de intercambio entre hombres y monstruos, en este caso, una máquina con órganos (¡Y qué órganos!, un corazón batiente lleno de humanidad).

--comentario geek: con mi hermano discutíamos lo siguiente: en Terminator Salvation las máquinas saben de alguna forma que Kyle Reese va a ser el padre de John Connor, líder de la resistencia. En principio, la única forma en que podrían saber esto es porque saben que en años anteriores 3 distintos terminators (un t-101, un t-1000 y una t-x) intentaron matarlo y fallaron, etc. La pregunta es, ¿cómo saben esto las máquinas, siendo que T.Salvation transcurre antes del primer viaje, aquel que se narra en la primera película?. Manejamos 3 hipótesis:

1) las máquinas lo saben porque tienen bases de datos genéticas donde pueden averiguar que Kyle Reese es el padre de John, pese a ser más joven que él.

2) las máquinas lo saben porque Skynet tiene acceso a infinitas bases de datos con informes policiales que le permiten deducir que los extraños eventos ocurridos en la vida de Sarah Connor fueron causados por Skynet misma en el futuro

3) las máquinas lo saben porque, aunque esto no se ve en las 3 otras películas, cada vez que un terminator va al pasado se hace una pasada por las oficinas de cyberdine y les tira un poco de data de como va todo allá en el futuro

viernes, junio 19, 2009

está dificil bloguear en estos días, así que voy a hacer algo que no suelo hacer: poner un video que me gusta. lo descubrí hace poco medio de casualidad. lo único malo es que se hace largo, fuera de eso, me encanta.



el martes es mi cumpleaños, seguro que un post ese día, como todos los años, y quizás antes también

miércoles, junio 17, 2009

Ayer salí de mi clase de piano un poco más contento. La última vez, ella había borrado con una goma mi digitación personal de Bach (con buenos motivos), forzándome a reaprender una mejor. Pero esta vez, en promedio, mejoré y pude tocar la Invención nº13 con la mano derecha mientras ella me acompañaba con la izquierda, sin equivocarme demasiado.

Un poco más de media hora después, estaba entrando en el aula del cefyl, donde comprobé decepcionado que me había perdido la primera presentación de PLANTA a cargo de Damián. Llegué a escuchar a Inés del Interpretador (la única de los expositores que ya conocía), a Sol de No Retornable y al chico y la chica de Siamesa y Pipí-Cucú. Estas dos últimas revistas eran desconocidas para mí.

Pasados los dos primeros minutos, saqué el anotador que usé para las observaciones de didáctica (que me ocuparon más o menos 5 páginas) y siguiendo una práctica que cada vez se me hace más habitual, empecé a tratar de dibujar algunas de las caras que veía. No soy bueno para esto, y no lo digo con falsa modestia. Algunas de las caras tenían rasgos claramente identificables y aún así no me salían. Las nucas, dentro de todo, no cuestan tanto. Sólo el moderador de la charla me quedó reconocible, creo.

Por supuesto, esto no significa que no estuviera prestando atención. Una rubia sentada adelante se paró en un momento, luego de que Damián respondiera una pregunta -no me acuerdo cuál era- utilizando la palabra "jacobinos". La rubia se fue diciendo algo como "jacobinos, bah!", aunque sin dar un portazo ni nada, de forma tal que sólo los que estábamos cerca debimos haberlo notado. Hubo también una pregunta por el affaire Pola, pero hasta donde pude ver eso no generó ninguna reacción imprevista por parte de nadie.

Escuchar hablar de PLANTA, naturalmente, hizo que me cuestionara sobre mi propia producción, en muchos sentidos incluída dentro de las "excepciones" que mencionaba Damián cuando hablaba de los lineamientos de la revista. Está claro que, por un motivo o por otro, mis elecciones están ligados a lo que podría denominarse "nerdismo ilustrado", es decir, toman temas claramente pertenecientes a la agenda nerd/geek y tratan de relacionarlos con una visión de mayor alcance de la cultura. Esto se diferenciaría del nerdismo profesional, que no practico (no hay ningún tema dentro de esta esfera de intereses que yo maneje con auténtico profesionalismo; sé algo de comics, videojuegos o cine de género, pero estoy lejísimos de manejar referencias realmente precisas sobre cualquiera de esos ámbitos), y naturalmente, del academicismo profesional, que sí está dentro de mis intereses.

También podría pensar que mis 4 notas (3 en realidad, pero me tomo por un segundo la libertad de asumir que la que estoy preparando va a salir) se van hilando de forma más o menos natural, aunque hablen de cosas distintas. En la de video juegos que escribí con el Rufián hay una parte referida al (mal) uso que se hace de ellos últimamente en el cine. La de Faretta incluía comentarios sobre su fin, y sobre las franquicias en general. La de superhéroes sale naturalmente de la de Faretta, y hay comentarios sobre el mundo del comic, cuya relación con el cine de superhéroes es más que obvia. Y la que ahora estoy tratando de escribir es sobre Chris Ware, artista de ese género. Sin ser exactamente un campo temático, algo es.

En fin, la charla estuvo bien, por suerte la cortaron cerca de las 9 porque se alargaba demasiado y algunos hicieron preguntas que esencialmente ya habían sido respondidas. Lo más parecido a un debate estuvo relacionado con el tema de las conveniencias e inconveniencias del papel vs. lo virtual.

No supe hasta llegar a mi casa, y por casualidad, que casi al lado mío estaba sentada Ariana, una amiga de la primaria que escribe para Siamesa, y a quién no volví a ver desde entonces.

Antes de eso, igual, cené en el club portugués (al que jamás había ido) con varios de los participantes del encuentro. A eso de las 23.30 me fui, sabiendo que hoy me tenía que despertar temprano (y de hecho me quedé un poco dormido y tuve que apurarme para no llegar tarde a la oficina) los dejé hablando de Lost y me tomé el 103.

-

lunes, junio 15, 2009

Yo no sé si llego, tengo piano, pero voy a intentar ir

Encuentro, charla y debate de revistas literarias en Filo

Nos acompañarán y animarán al intercambio en el encuentro las siguientes revistas amigas:

NO RETORNABLE / PLANTA / EL INTERPRETADOR

Sabemos que son unos cuantos los estudiantes de la carrera (y por fuera de ella además) o

que ya pasaron por ella, los que se dedican a generar espacios alternativos de circulación de narrativa, crítica literaria, poesía o crítica de cine entre otras cosas. Así, con el tiempo van surgiendo y creciendo diversas experiencias vinculadas al campo de lo literario y la escritura en general como prácticas que irradian sus ideas, posturas e imaginaciones que reclaman ser conocidas, reconocidas, interpeladas, disfrutadas y porqué no, también debatidas.

Hablamos de revistas que son de su tiempo y ponen lo cultural, lo literario en primer plano. En ellas, con diferentes grados, conviven lo nuevo y lo establecido, las nuevas voces narrativas con las consagradas, los críticos canónicos con los críticos recientes. Hablamos de cuestiones que quizás ya tienen su larga historia pero que se reactualizan al calor de nuevas coyunturas que abren las posibilidades del debate.

De este modo, nos parece necesario empezar a juntar estas experiencias para enriquecer problemáticas y ponernos al tanto de que es lo que está sucediendo por estos lares. Buscaremos entonces este martes 16 a las 19 hs. conocer las distintas historias y circunstancias que dieron origen a cada una de estas revistas, sus formas de trabajo, sus amores y sus odios, que es lo viejo, qué es lo nuevo, los lectores, la relación con la academia, el Mercado con mayúsculas, la era digital y las perspectivas hacia el futuro entre otras algunas cosas.

Todas cuestiones que apuntan a preguntarnos: ¿Porqué hacer hoy una revista?

Repetimos: nos acompañarán y animarán al intercambio en el encuentro las siguientes revistas amigas:

NO RETORNABLE / PLANTA / EL INTERPRETADOR

Este martes 16 de junio a las 19 hs. en el aula del cefyl (Entrando por el patio)

domingo, junio 14, 2009

animal-en-sí

En estos últimos tiempos, leí 4 textos sobre "lo animal", llenos de correspondencias entre sí, explícitas en la mayoría de los casos. Lo abierto, de Giorgio Agamen, el primer capítulo de Mirar, de John Berger, algunos capítulos de Cartas de un biólogo de Uexküll, y un capítulo de Clases de Daniel Link. Son todos recomendables, el de Agamben sobre todo. Creo que alguna vez escribi sobre el libro en este blog.

Supongo que el motivo que los une es la "crisis del humanismo", o algo similar. No sólo acusan al modelo antropocéntrico, sino que analizan el daño que el hombre hace a los animales como una forma de entender el que se ha hecho a sí mismo, particularmente a partir de ciertas configuraciones biopolíticas, la vida desnuda.

El texto de Berger, que leí hace unos pocos días, es un poco más convencional en varios sentidos que el de Agamben (por ejemplo, la crítica que le hace a los zoológicos está bien, pero el hecho de que lo que vemos ahí en la jaula no es el animal-en-sí es bastante evidente y no necesita mayores elucubraciones). Sin embargo, tiene un aporte especialmente útil para pensar al animal en la ficción (tema que hasta donde yo recuerde no aparece en ninguno de los otros textos), partiendo de los mitos totémicos de los pueblos primitivos y llegando hasta Walt Disney.

El uso más clásico del animal -propio de las fábulas- implicaba básicamente utilizarlos como símbolos identificadores de atributos morales. Pero según Berger, esto ya no se da de la misma forma, y en las producciones familiares de la era Disney.

De las películas recientes, creo que Buscando a Nemo es la más clara (o al contrario, la más oscura). Si bien aparentemente se opone el mundo de la pecera (dominado por niveles de alienación impresionantes) al del océano libre, la representación de éste último está totalmente marcada por las instituciones modernas, incluso a nivel capilar (p.ej. la asociación de tiburones abstemios). No hay escapatoria.

Por otro lado, me es dificil imaginar un contra-ejemplo. ¿Qué libro o película representa satisfactoriamente "lo animal"?. Se me ocurre Call of the Wild de Jack London, pero su nivel de alegoría social no es menos fuerte que el de Disney, aún si es de signo opuesto (pesimista).

Si hay algo de lo que cualquier animal está privado es la ficción, el animal en la ficción (al menos desde que ésta adquiere un mínimo carácter autónomo) es necesariamente cualquier cosa menos él mismo. Esto podría ser una conclusión.

O no. Ahora pienso en las películas de monstruos, particularmente en Alien. Supongo que en Alien, al dar al no-humano la capacidad de poner en peligro a la civilización, lo animal adquiere una potencia distintiva. Y el hecho de que en Alien se tematice una y otra vez el intento humano (de la Compañía, no de Ripley) de utilizarlos como arma biológica, resalta la fuerza de esa oposición.

Siguiendo a Berger, creo que la mirada sin ojos con la que los aliens se enfrentan a la teniente Ripley es, en términos ficcionales, un intento de recomposición de ese pre-humanismo ancestral, en el que los animales no eran sólo máscaras o juguetes y encerraban secretos de carácter sagrado.

El texto al que me estuve refiriendo es de 1977, un año antes de que se estrenase la primera Alien.

Lo que el monstruo le susurra a Ripley, por si no es obvio, es: la compañía humana te está usando como a un animal. E incluso Alien 4, con sus infinitos defectos, era consecuente con el espíritu de ese mensaje.

..

viernes, junio 12, 2009

en el link se ve más grande



No es una tesis muy arriesgada afirmar que el cruce entre temores infantiles y adultos es el tema más recurrente de Chris Ware.



miércoles, junio 10, 2009

Lorna en el Lorca

Ayer fui a ver El Silencio de Lorna, la última de los Dardenne.

Mi película favorita de ellos sigue siendo El Hijo, que si bien tiene obvios puntos en común con Lorna, se diferencia por dos cosas:

1) El Hijo es una película dominada por el sentido del tacto. Ya sean las manos que estrangulan un cuello o que acarician los distintos tipos de madera, todo se toca. En cambio El Silencio de Lorna está dominada por el valor de cambio: es una película de ida y vuelta de billetes constantes. El primer contacto que vemos entre Lorna y Claudy es el más claro, pero toda la película nos tiene constantemente informados sobre la cuenta bancaria de ella,  el sobre con plata de él, la distribución, etc. 

2) La segunda diferencia es un poco más inahaprensible, pero cabe suponer que está relacionada con la primera. En términos argumentales, Lorna da muchas más vueltas que las otras de los Dardenne que conozco. Aunque a grandes rasgos también se trata de explotar una situación única hasta llevarla al punto de máximo compromiso emocional delprotagonista, en Lorna hay varias idas y vueltas: hasta se me hizo un poco larga.  

Terminator el domingo. 

lunes, junio 08, 2009

Primeras ideas para Chris Ware:

temas:

1) animales - fábulas - kafka - símbolos/alegorías

2) comic indie - Maus - Crumb - Clowes

3) arte y técnica - montaje y ritmo - diseño vs. webcomic - jeroglífico

4) melancolía - disney

domingo, junio 07, 2009

hmm, estoy medio colgado, siempre se interponen pequeñas cosas entre el blog y yo en estos últimos días, creo que tendré que esperar a terminar con la pavada de didáctica el miércoles y a volver a pensar

miércoles, junio 03, 2009

well made

The Reader es otra representante del estilo dramático americano contemporáneo, que no sabría bien como definir (podría ser algo como well-made, aunque es muy vago), y que quizás algún día tenga su propia etiqueta en la historia del género. En todo caso, es fácil comparar the Reader con películas como Atonement, Benjamin Button, The Hours, Revolutionary Road, Brockeback Mountain y muchas otras candidatas (o ganadoras) de oscars. 

Por supuesto, no estoy diciendo que sean todas iguales. The Hours me parece claramente la mejor y es posiblemente lo más lejos a lo que este estilo puede llegar. Benjamin Button, de la lista que acabo de dar, es posiblemente la menos satisfactoria. 

Es un género dificil, o fácil y dificil al mismo tiempo. El drama americano está bastante bastardeado.  Las propagandas ya lo dicen todo abiertamente: life-afirming, baratura y star-system. Por no hablar de esas horribles escenas en cámara lenta con  las que muchas de ellas terminan, en las que aparecen todos los personajes haciendo aquello que los caracteriza acompañados por la voz del narrador, asignándoles a cada uno un casillero estereotipado en el cosmos del amor.

La forma con la que estas últimas películas parecen intentar escapar a las sobredeterminaciones ultra-trilladas del género es apelando a un vago y superficial modernismo, visible en el uso de tiempos narrativos intercalados, escenas narradas desde distintos personajes,  o en la idea de historias que son construídas artificalmente por sus protagonistas. Todas están basadas en novelas. 

Dentro de este espectro, The Reader ocupa un lugar relativamente digno. Va de menor a mayor y al final, mirando el conjunto retrospectivamente, algo queda. Además me gusta Kate Winslet. No me pareció que el tema de la culpa alemana sea central y algunos diálogos al respecto eran más bien pobres, pero ciertamente no le voy a pedir a una película de hollywood (que transcurre en una Alemania en la que todos hablen inglés con un vago acento alemán, lo que si bien es tradicional ya había sido superado por algunos directores de la industria) que me ilumine al respecto. 

igual, para películas de nazis y jovencitos/as, prefiero Apt puppil.

--

lunes, junio 01, 2009

declaraciones mercenarias

Aunque apenas escribí unas pocas líneas, siento finalmente que el aspecto bibliográfico ya está casi cerrado. Hoy estuve en ICANA, que tiene una biblioteca cuya existencia desconocía, pero que contiene al menos un libro útil sobre London. 

Existe un cierto acuerdo en que Jack London fue un gran narrador, pese a ser a grandes rasgos un mal escritor. Todos los críticos señalan que sus declaraciones mercenarias (él aseguraba una y otra vez que sólo escribía porque era la única forma en la que era capaz de hacer plata) fueron exageradas por él mismo, pero es innegable que no era un purista. 

Con todo, nadie niega el interés de Wolf Larsen más allá de la intención moralista de criticar al superhombre nietzscheano que supuestamente lo anima, y George Orwell señala que si una figura como la suya pudo ser concebida por London es porque tras su ideología socialista lo dominaba una admiración por la fuerza bruta de la supervivencia. Orwell también señala que si London hubiera vivido hasta mitad de siglo, podría haber sido tanto un socialista, un anarquista o un nazi. Ciertamente se podrían desprender las tres conclusiones de The Sea Wolf