sábado, enero 31, 2009

febrero

Mishka se enamoró de esta vieja caja de zapatos en el lapso en el que mi hermano y yo estuvimos en Estados Unidos. Está ahí ahora, mientras escribo.

Fin de semana tranquilo y familiar, fui a lo de mi abuela y hablamos del viaje una vez más. Mañana voy a jugar al ping pong con mi hermano y mi papá, en vez de ver una película, que es lo que solemos hacer.

Es febrero, un mes más bien anodino e improductivo, en el que seguramente terminaré con Beckett -espero que la próxima semana: tengo la impresión de que Sade y Beckett son dos autores a los que le dediqué más tiempo del que merecían-, y en el que pienso empezar a escribir mi próxima nota para PLANTA y mi monografía para Funes.

El primero de marzo viene un amigo de mi mamá que vive en Atlanta. Me va a traer una Asus eee pc que yo pagaré desde acá por Amazon. Es esta, la 904HA. Es casi una computadora seria, salvo porque carece de lector de DVD y porque es un poco más chica. Pero tiene mucha más capacidad que otras eee pc, y es bastante barata. La espero con cierta ansiedad, lo que es un poco infantil, pero no importa. Tuve que pedir plata prestada. Pero es un avance importante, tener una PC propia de la que pueda disponer las 24 hs. Voy a poder escribir novelas inéditas, aparte de la post-literatura de siempre.

Aparte, hoy terminé de leer Jimmy Corrigan: the smartest kid on earth. De Chris Ware ya había leído Quimby the mouse, que sin duda vale la pena, pero tuve que pasar por Corrigan para reconocer toda su genialidad. Junto con All star Superman, es el comic que más disfruté de los que estuve leyendo últimamente (es decir, de los que compré con mi hermano en USA).

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jueves, enero 29, 2009

Waiting for Godot en New York


se estrena en febrero. me gustaría verla, aunque sospecho que no va a ser buena... John Goodman es un buen actor, sí, seguro hace de Pozzo... me pregunto si Nathan Lane será Vladimir o Estragon... aunque seguramente Estragon

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miércoles, enero 28, 2009

Y si las catedrales dejaran de ser

Entre "All Star Superman" y "V de Vendetta" introduje un libro de teoría que acabo de terminar (sólo tiene 105 páginas). Se llama Gilles Deleuze: Cine y filosofía. Es un pequeño libro de divulgación sobre la teoría del cine presentada en Cinema 1: L'image mouvement y Cinema 2: L'image-temps (dos libros que se consiguen en castellano editados por paidós: $70 cada tomo; yo no los tengo). Me lo regaló mi papá el 28/10/07, lo sé porque lo dice la dedicatoria. La autora es una tal Paola Marrati.

No es mucho lo que pude sacar de ahí, en parte por las continuas alusiones a un cine europeo del que poco sé (pese a que es bastante conocido entre los cinéfilos), y en parte por la alta condensación de inmanentismo bergsoniano dificil de desentrañar. En su favor, hay que decir que algunas observaciones sobre el plano y el montaje quizás pueden aplicarse a Batman.

Me sorprendió encontrar esta coincidencia entre Faretta y Deleuze:

"Por eso Deleuze puede afirmar que, en sus mejores momentos, el cine habrá sido siempre revolucionario y católico. La extrañeza de un enunciado semejante bajo su pluma sólo es aparente. Si hay en el cine un "culto" que tomo el relevo de las catedrales, como escribía Élie Faure, lo que cuenta para Deleuze es menos el culto que la aspiración católica a un devenir mundo. El "catolicismo" del cine reside en el hecho de que, a diferencia del teatro, pone necesariamente en juego el lazo del hombre con el mundo. Es una de las consecuencias, y no la menor, de un arte que ha sido de entrada un arte de masas. La articulación entre las masas y el mundo está ada por la esperanza, esperanza de una transformación a la vez del afuera y del adentro. Gracias a las acciones de los humanos el mundo se volverá mejor y al mismo tiempo se abrirá en ellos todo un mundo espiritual a descubrir. La fe cristiana y la fe revolucionaria, lejos de oponerse, se relevaban una a otra y convergía hacia lo nuevo a crear. Por supuesto, estas esperanzas se han apagado desde hace tiempo."

Aunque está claro que no puedo lanzar hipótesis jugadas a partir de mi librito de divulgación de 105 páginas, todo parecería indicar que, a diferencia de Faretta, Deleuze sí encuentra un nuevo cine, un cine "post-" que ya nada tiene que ver con el western o con Griffith, y que sin embargo sigue ensanchando nuestro horizonte de experiencias una vez que las esperanzas integradoras han caído durante la segunda guerra. Sin embargo, lo que se dice sobre este cine no parece interesarme demasiado. Suena muy europeo, para decirlo mal y pronto. Eso es lo malo de los franceses.

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martes, enero 27, 2009

Otro triunfo de la piratería y el delito en general

Como para no extrañar New York. Luego de semanas de intentos infructuosos, mi hermano logró que nuestra versión pirata del GTA IV funcione. Las complicaciones son numerosas, pero a cualquiera que esté leyendo esto y lo haya intentado y se haya rendido: sepan que se puede.

Lo que no se puede es obtener imágenes tan detalladas y preciosas como la de esta foto en mi PC, cuya placa de video y microprocesador alcanzan para hacerlo correr, pero nada de anti-alising.

Yo, por mi parte, no pienso jugarlo seriamente: tal como hice con el glorioso San Andreas, dejo a mi hermano destrabar todos los lugares y conseguir armas excelentes y yo las utilizo para killing frenzies y para pasear a toda velocidad por las autopistas con 3 o 4 camiones del SWAT tratando de alcanzarme.

Lo único malo es que esto complica la ecuación que mencionaba ayer, ya que todavía tengo comics por leer y la monografía de Beckett no está terminada.

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lunes, enero 26, 2009

Nuevos elementos a la ecuación

Hoy estuve leyendo All star Superman. Tengo una compilación que viene con los primeros números. Los últimos ya salieron individualmente, pero no en un libro que los agrupe. Mi hermano los tiene en la PC. Ya veré si me decido a leerlos así o si espero un poco a ver si los puedo conseguir pronto. Es de Grant Morrison. Me pareció buenísimo.

Comics fue lo que más compramos en USA, más que libros, más que ropa y ciertamente más que tecnología (en mi caso, el único aparato tecnológico que compré es un reloj, que me costó un dolar). Esta primera mitad del año, por lo menos, seguro va a estar plagada de comics.

Y es bueno que así sea. Hoy por hoy, los comics me resulan mucho más atrapantes que la novela promedio. Ya dije en algún post de hace unos meses que últimamemente me sentía poco inclinado a leer ficción por gusto. Las típicas frases que pueblan las novelas ("X se despertó y se lavó los dientes, mientras pensaba en..." etc.) me parecen frías e innecesarias. Y las novelas experimentales, como las de Beckett, me aburren pasadas las 60 páginas -con suerte.

La solución a esta falta de interés no era un tema complicado: bastaba con derivar mis impulsos lectores hacia la teoría -y no por obligación: tal fue el caso de algunos textos de Agamben, de Vico, Carlo Ginzburg, y en cierta medida de Faretta- y alimentar mi necesidad de mundos imaginarios-dinámicos a través de video juegos como el Fallout 3.

Ahora, comics como The League of Extraordinary Gentleman, Batman: Long Halloween o el ya mencionado Superman All Stars pueden ocupar su lugar en la ecuación, y por ahora siento que pasará mucho antes de encontrar insípidos los lugares comunes del lenguaje historietístico, sobre todo con obras de Moore, Morrison o Chris Ware.

Si viviera en USA, sin duda seguiría la serie regular de Batman (son us$4 por mes), sobre todo ahora, que se acaba de morir en la Final Crisis, y que van a aparecer todo tipo de pseudo-batmans para reemplazarlo -así como sucedió con Superman hace un tiempo. ¿Volverá Azrael?, ¿Es cierto que Dos Caras va a ser uno de los pretendidos reemplazantes? ¿Se disputarán el manto Night Wing y el actual Robin?. Informaremos.

sábado, enero 24, 2009

ensayo sobre el reconocimiento y la distancia

Fuimos dos veces a un cine de New Haven. La primera vez vimos "The curious case of Benjamin Button" (la película con más nominaciones al oscar, protagonizada por Brad Pitt y Cate Blanchett), y la segunda "Revolutionary Road", con Leonardo DiCaprio y Kate Winslet.

Sobre las películas podría hablar, aunque no mucho. Ninguna era excepcional. Well-made american dramas, un género altamente dificil, particularmente por la facilidad en la que cae en formulaciones vulgares -no se me ocurre otra palabra- sobre la intrascendencia de nuestro destino (cosas como "nunca es tarde para...", etc.). Benjamin Button está plagada de este tipo de afirmaciones, pero levanta en los momentos en que se deja llevar por el lado fantasioso de la historia. Y Brad Pitt trabaja bien.

Aunque no está tan lejos de esto, Revolutionary Road gana por no tener de pretensiones tan altas, y por mantener -aunque sea de a ratos- un tono más trágico (Benjamin Button es un romance en el sentido anglosajón del término). Pero no era mi intención comentar estas películas. En realidad pensaba en los trailers que pasaron antes. Todos iguales. Todas películas centradas en el descubrimiento del fondo emocional, y de la posibilidad de encontrar el amor -a algo- después de caer.

Uno podría decir: el cine de hollywood siempre fue así, y es cierto. Pero no creo que sea casual esta inundación de dramas humanos con mensajes optimistas de recuperación. Los oscars del año pasado tenían películas mucho más oscuras (por si lo olvidaron: ganó No country for old men), violentas, y mejores. Si pensamos en el "mensaje" de No Country, Eastern Promises, Sweeney Todd, Blood Oil y Atonement (todas películas que oscilan entre lo aceptable y lo muy bueno), nos encontramos con una serie de muertes inexorables y caídas desde lo alto.

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Paseando por Woodbridge un día soleado -aunque la nieve nunca se derritió durante las dos semanas-, mi tía me comentaba que las estaciones tienen un sentido mucho más fuerte en New England que en otras partes del mundo, ya que se manifiestan de forma mucho más precisa. La nieve en invierno, las primeras flores primaverales, el calor (bastante intenso, no tan lejos del porteño) del verano y la hermosa variedad de hojas del otoño (Connecticut está lleno de bosques, que yo vi totalmente pelados). Eso se manifiesta culturalmente. Cuando me lo dijo pensé en Northop Frye, que equiparaba la tragedia con el otoño, la primavera con el romance, el verano con la comedia y el invierno con la sátira. La foto es a través de la ventana de la casa de mis tíos.

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Leí bastante en Estados Unidos. Algunos comics, algunas compilaciones de Calvin & Hobbes, y algunos ensayos sueltos. Quizás la más extraña -por lo específico- de mis lecturas fue el capítulo central de The Enigma of Piero, un libro de Carlo Ginzburg en el que analiza tres cuadros de Piero della Francesca. El capítulo que yo leí es el dedicado a la Flagelación de Cristo, que pueden ver ahí abajo. Ya conocía el cuadro, y lo cierto es que ya lo comenté citando a A.Heller en este post.



Es un cuadro iconográficamente bastante extraño y complicado, sobre el que hay muchas interpretaciones, básicamente divididas en dos corrientes: las que entienden el cuadro como una representación "histórica" de la flagelación -es el caso de Heller-, y que por lo tanto entienden que los tres personajes de la derecha eran funcionarios del imperio romano -o algo similar- asistiendo al hecho, y las que entienden que los tres hombres están separados de la escena de Cristo y Pilates, y que se trata de dos planos temporales superpuestos, cuya relación -así como la identidad de los tres caballeros- hay que desentrañar.

Ginzburg sostiene esta última posición y, siguiendo un análisis indicial muy puntilloso, termina sosteniendo que las tres figuras representan a tres personajes de la italia renacentista involucrados con la corte papal. El pelado de la derecha es Bacci, un ministro del papa que vino a informarle al barbudo (Bessario) que fue nombrado cardenal. Bessario, en la ocasión de su nombramiento, pronuncia un discurso en el que alude a la flagelación de Cristo (y esta alusión estaría pictóricamente representada) y compara la inercia de Pilates con la del emperador de Bizancio, que pese a estar siendo atacado por los turcos (que aparecen en el cuadro, en el flagelador de espaldas con turbante) no acepta someterse al poder del papa Romano para formar una alianza. El joven descalzo del medio era el hijo natural de Montefeltro -a quién estaba dedicado el cuadro, supuestamente- que había muerto de peste hace poco y que por eso está representado como "fuera de este mundo".

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Un día comimos con Nick, el hermano de mi tío (que hace documentales, como pueden ver en IMDB) y su esposa, Linda, que es (o fue, no estoy seguro) actriz y también hace algún tipo de proyecto de teatro con presos de una o varias cárceles. Hubo varias cosas en la conversación que podría destacar -Linda es sureña y muy conversadora, y como no sabía casi nada de la Argentina, hablamos bastante de eso, pero también de Obama y de deportes-, pero ahora estoy pensando en algo relativo al teatro. Linda dijo que ella veía que hacer teatro realmente ayudaba a muchos convictos porque les permitía -en muchos casos por primera vez en su vida- distanciarse críticamente de si mismos. Esto sucede naturalmente cuando uno actúa un personaje. Me pareció un comentario interesante.

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viernes, enero 23, 2009

jugando a mi pseudo-deporte favorito


foto: Pablo Vilar
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jueves, enero 22, 2009

¿por qué todos odian la teoría literaria?

Fui a una clase en Yale. En la foto estoy con mi hermano, pero a la clase no fui con él, fui con Gabriella, mi prima -que sacó esta foto-, que estudió en Brown.

No sé si conviene hacer una mínima descripción de Yale o no. La mayoría de los edificios tienen un estilo medieval pero a una escala reducida -salvo por un par de torres, y por un par de edificios modernos. Ocupa el centro de New Haven, y muchísimos edificios dependen de la universidad. Tiene 3 bibliotecas, con diferentes especialidades. Yo visité brevemente las 3. La biblioteca central, Sterling, tiene todo el aspecto de una iglesia, con bajo relieves y ornamentaciones en piedra. En la sección de hemeroteca hay ejemplares recientes del Página/12 y de la revista el Amante.

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Creo que es el momento para tener una crisis vocacional, sí. Quiero decir, nunca tuve una. Con esto no estoy diciendo que haya nacido con la idea de estudiar Letras, pero más o menos. Terminé la secundaria, hice el CBC en un año, y empecé a cursar. La enorme mayoría de mis amigos -quizás incluso todos?- tuvieron algún tipo de vaivén, "año sabático", ida y vuelta, cambio de carrera, etc.

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La clase a la que fui como oyente era la primera de un seminario llamado "Interpretation and Authority", dictado por la profesora Carol Jacobs, en un aula no muy grande, en cuyo centro había una gran mesa cuadrada, sin un espacio diferenciado para el profesor. Las lecturas fundamentales del seminario, catalogado dentro de "Comparative Literature" eran textos de Freud, textos de Benjamin, de Paul de Man y de Barthes.

Yo estaba sentado en un rincón con mi prima, y no abrí la boca en ningún momento. En la clase se analizaron dos cuentos, uno de Benjamin y otro de Baudelaire, sobre juglares. El tipo de análisis que se hizo me recordó bastante a los que a veces aparecen en las clases de Daniel Link, pero no me refiero a cuando habla de temas generales como "imaginación pop", sino cuando se pone muy meticuloso -recuerdo por ejemplo su análisis de "El Carrito" de César Aira. Pero no sólo por esa metodología, sino porque Carol Jacobs, tal como hace frecuentemente Link, hacía constantemente preguntas a la clase referidas a estos pequeños temas. Y tal como a veces sucede en puán, a una pregunta extremadamente obvia le sigue un pequeño pero incómodo silencio, que alguno tímidamente rompe con una pequeña respuesta en forma de pregunta y en voz más bien vacilante.

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¿Pero cómo puedo tener una crisis vocacional ahora, tan cerca de terminar la carrera?. Es obvio que no me voy a cambiar, y bajo ninguna circunstancia pienso abandonar mi perfectamente realizable plan de recibirme este año de licenciado y profesor. Pero el tema es que, en mi mundo soñado, aparte de recibirme, este año presentaría un proyecto para una beca y quizás también una adscripción o algo semejante.

Ahora, tal como he dicho ya en innumerables ocasiones, eso implica tener una idea sobre qué (cuernos) quiero hacer, o sea, que tema quiero investigar, etc. Y ahí viene mi crisis vocacional, esa que nunca tuve y que ya venía siendo hora de experimentar. Porque hoy, 22 de enero, no sólo NO TENGO IDEA de qué tema podría ser ese, sino que he perdido toda esperanza de descubrirlo mágicamente en el curso del próximo semestre.

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La diferencia más notable entre las voces vacilantes de puán y las de Yale es la multiplicidad de acentos y nacionalidades que podían detectarse en esta última. Creo que éramos 22 o 23 en la clase, y estoy seguro que había por lo menos un par de orientales, algún latino, uno que parecía de europa del este y otro que posiblemente fuera austríaco o alemán.

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Y es una pena realmente porque el plan original era bastante bueno. Es decir, todo más o menos encajaba. Primero, terminar mis monografías -las que necesito para tener la licenciatura alrededor de mayo. Teniendo ya un tema embrionario a desarrollar, tendría suficiente tiempo como para presentar un proyecto en julio para una beca del CONICET. Salvo que las cosas cambien sorpresivamente, no sería fantasear demasiado que me la den (ojo, nunca se sabe). En cuyo caso, podría abandonar mi aburrido trabajo de oficina -luego de estar ahí 6 años- a principios del 2010 y dedicarme a la investigación.

Pero ahora prefiero considerar que eso no sucederá probablemente. Y quizás esté bien que así sea, quizás esté bien tener al menos unos meses para pensar seriamente y dejarme llevar, aún si eso implica seguir encadenado a esa oficinita de Caballito que ya me ha visto envejecer un poco.

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a grandes rasgos, la clase no estuvo mal: es posible que el seminario fuera medianamente interesante, aunque también es probable -y la misma Carol Jacobs hizo una advertencia al respecto- que muchas de las interpretaciones queden entangled en una red de observaciones banales sobre la imposibilidad necesaria del sentido y de la polisemia y etcéteras varios que bien podría asociar con el academicismo norteamericano. Paul de Man tenía su escuela en Yale, no olvidemos.

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miércoles, enero 21, 2009

Freedom Tower


La foto es de New York, del sitio en construcción de la empresa Skanska. Es San Jorge contra el dragón. La misma estatua adornaba la entrada del asilo de Arkaham.

En el avión de vuelta viajamos en Business class. Sinceramente, no hay gran diferencia. Teníamos pasajes para la clase turista para el vuelo de las 21:30. Pero los de American Airlines, viendo que había poca gente en ese vuelo y no mucha en el siguiente -que es a las 22:30-, decidieron unir los vuelos inventando una ridícula excusa del mantenimiento (esto no es una sospecha, es un hecho avalado por una de las azafatas, que quizás ni siquiera supo que se suponía que no lo supiéramos). Al cambiarnos de vuelo nos dieron originalmente unos asientos horribles al fondo de la clase turista. Pero poco antes de despegar nos cambiaron espontáneamente a Business. Repito que no hay gran diferencia.

En el vuelo de vuelta, mientras leía Last Halloween y veía algunos episodios de esa serie mediocre-pero-tolerable llamada "The Big Bang Theory", pensaba en qué aspectos de la crisis económica se me presentaron en mis dos semanas norteamericanas. El más evidente es muy cercano: pocos días antes de nuestra llegada, mi prima perdió su trabajo en un diario regional que cerró -uno de los tantos que cerraron. El contador de mis tíos murió, creo que de un infarto, que podría o no estar relacionado con la crisis. Una amiga de mi prima con muchos contactos no consiguió más trabajo que vender quesos en la Grand Central Terminal.

En el gigantesco local de una casa de electrónica llamada Circuit City, los empleados estaban bajoneados porque pronto iban a cerrar el local. En el New York Times del viernes pasado, los obamistas tenían esperanzas pero no creen que nada se arregle antes de 2 años.

En el Ground Zero hay construcción, pero no se llega a ver nada a través de las vallas. Los puestos de revistas están todos obamizados, a veces con merchandising (p.ej. leche chocolatada) incluído.

Sobre la situación Israel-Gaza, leí artículos del New York Times que apenas podían disimular la diferencia entre los muertos de uno y otro bando presentando las excitantes tareas de las fuerzas israelíes en su avance por una ciudad en guerrilla, en situaciones que evocaban las de los videojuegos más básicos (los palestinos salen de los túneles!). A favor de la prensa, debo decir que leí algunos artículos interesantes en The Nation -como una entrevista a Olmert en la que hablaba de la división de territorios como única solución, y un breve texto de Naomi Klein sugiriendo un bloqueo económico a Israel equivalente al que se aplicó a Sudáfrica durante el appartheid. Igualmente, las fotos de los chicos de Gaza heridos y/o en trance de muerte que salieron en el Clarín eran probablemente más de lo que solía ver en el seguimiento del conflicto en el Times. Puede que haya habido alguna excepción que no recuerdo bien.

Les llevé una Barcelona -que leí en parte en el avión de ida- y me traje un The Onion.

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martes, enero 20, 2009

Lecturas de invierno y verano

Fuimos a 3 comic stores, 2 en New York, 1 en New Haven. La mayoría de los que compramos, de todas formas, fueron vía Amazon.

A veces agarro algunos de los números de la final crisis de Grant Morrison y finjo que estoy entendiendo algo de lo que pasa. Pero en realidad, no lo entiendo, quiero decir, casi nada: ¿quienes son esos tipos y que están haciendo?. Los dibujos son lindos pero no espectaculares. Le pedí a mi hermano que me lo explicara varias veces. En algunos partidos de ping-pong en el sótano de la casa de mis tíos, le hacía preguntas sobre el tema con la intención de distraerlo. Y a veces incluso lo logré. Él dice que lo entiende, pero él sabe más del universo (o universos , multiverso, como sea) de DC que yo.

Sí leí Last rites y me pareció bastante buena.

En un local llamado "Midtown Comics" (en NY), había una larga cola de gente. ¿Por qué?. No por el 6º número -el último hasta ahora- de la crisis de Morrison, sino por el comic de Spiderman y Obama. El local de New Haven tenía directamente un cartel en la puerta -lamento no tener una foto de eso- que decía "Obama Spiderman SOLD OUT". Ya está la segunda edición. Debe ser un bochorno, aunque es cierto que, como una vez dijo Claudio, Peter Parker tiene todo el aspecto de haber votado por Obama.

Ahora, mientras avanzo lentamente con Beckett, estoy leyendo otro "comic", aunque la palabra no es del todo exacta. Quimby the Mouse, de Chris Ware, famoso autor de comics indie (o algo así). Creo que tiene un cult-following, pero el artículo de wikipedia sobre Quimby es sorprendentemente corto. En cambio, el objeto en sí es considerablemente complejo, y no se parece mucho a nada que yo haya leído antes. Tentativas de describirlo se ofrecerán en el futuro.

La mayoría de las novelas gráficas que vi -y vi varias, y compré algunas, y mi hermano otras, y algunas juntos- estaban entre los us$12 y us$15. Ahora tengo para rato.

lunes, enero 19, 2009

If you see something

Bueno, no sé como empezar esto. Se me plantea un problema logístico evidente: como muchos de ustedes saben, estuve afuera (más precisamente en Estados Unidos, más precisamente en la casa de mis tíos en Woodbridge, CT) las últimas dos semanas. Y como también habrán notado, no posteé ni una línea desde allá. Y hubiera sido fácil hacerlo, ya que tenía una computadora a mi disposición la mayor parte del día. No sólo no posteé nada, sino que tampoco escribí nada en un cuaderno o algo por el estilo. Apenas hice unos 3 o 4 dibujos. El único mínimamente destacable es un perfil de mi hermano que hice mientras volvíamos de Nueva York en el tren. Ahora no, pero quizás otro día lo suba.

¿Por qué este silencio?. No tiene porque haber una razón. Tengo -por lo menos- 3 amigos actualmente de viaje. Claudio Iglesias, en Berlín, Gustavo Riva, en Dresde, y Carlos Gradín, en el norte de Argentina y Bolivia. El primero nos informa mediante twitter -puede verse desde su blog-, el segundo sube fotos a Facebook, y el tercero escribe unas crónicas buenísimas.

Yo sin duda podría haber escrito sobre una serie de cosas, subido fotos y todo eso. La verdad es que la pasé muy bien, con mi hermano, tíos y prima. Visité Yale y fui de oyente a una clase de teoría literaria, fuimos a un par de los característicos pueblos de New England en los alrededores de Woodbridge, pasé casi 4 días en Nueva York, que incluyeron spots turísticos tradicionales (como la cima del Empire State o la catedral de St.Patrick) y barrios hipster (como ciertas zonas de Brooklyn). Jugué mucho al ping-pong, aunque fui brutalmente derrotado por mi hermano en el 80% de las veces, y otras cosas más. Hacía un frio considerable, incluso inusual para ellos en algunos casos, bordeando los 15 grados bajo cero.

Ahora, en términos de escritura y de mantenimiento del blog, no estoy seguro como manejar todo eso, siendo que no mantuve ningún registro que pueda reproducir fuera de las numerosísimas fotos de mi hermano. Una opción sería mandarme ahora mismo un post kilométrico y dar el asunto por terminado. Otra sería darlo por terminado sin escribir más que esto, y empezar mañana en Buenos Aires, así como retomo mañana la oficina y mi monografía sobre Beckett.

No voy a seguir la primera opción porque no quiero acostarme tarde hoy, y la segunda implicaría un considerable desperdicio de material. Así que lo que supongo es que le dedicaré unos post al asunto, breves y fragmentarios, en la semana. Quizás podría haber empezado por ahí hoy mismo y ahorrarles esta introducción.

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jueves, enero 01, 2009

There there


Mañana a esta hora voy a estar en un avión de American Airlines, con mi hermano disputándome el uso de la ventana, camino al aeropuerto de Nueva York, donde me estará esperando mi tía con su auto, que nos llevará hasta su casa en Woodbrdige, Connecticut.

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