Creo que la exclusión de las mujeres de la sociedad utópica de Verne en La Isla Misteriosa no se debe sólo al machismo habitual de la literatura de aventuras. Lo más sorprendente no es sólo que no haya mujeres en la isla, sino que nunca se hable de ellas. Ni siquiera el marinero Pencroff, continuamente preocupado por los placeres sensoriales (la comida, el tabaco), parece añorar en lo más mínimo algo tan básico como el contacto femenino.
Tampoco creo que la comunidad verneana nos de elementos reales como para pensar en la homosexualidad, si bien el imberbe Herbert pasa en cierto sentido de ser el "protegido" de Pencroff a ser el de Cyrus, no hay nada en el texto que sugiera algo como una intimidad física entre los personajes.
Sin embargo, en este inocente traslado de preferencias se podría vislumbrar la causa que excluye a las mujeres de la Isla. La Isla Lincoln es un paraíso del valor de uso, todo se fabrica por la utilidad que pueda tener inmediatamente, no existe nada como un mercado, ni nada como la competencia. La introducción de mujeres en la Isla sería tan problemática (y potencialmente destructiva) como la del dinero.
Ese es uno de los motivos, quizás no el principal. El otro se extiende más allá de la Isla Misteriosa a otros textos de Verne (por ejemplo, las 20.000 leguas), y está relacionado con su pesimismo. La Isla Lincoln revienta en pedazos, el Nautilus se hunde en soledad. La reproducción, elemento básico de cualquier comunidad que busque perpetuarse, no es una posibilidad.
2 comentarios:
Está la difunta mujer de Nemo...
No termina de cerrarme la tensión entre valor de uso y personaje femenino, a no ser que estés pensando en el modelo Los Pitufos con el ingreso de Pitufina. En todo caso, el mismo año que La Isla Misteriosa salió El país de las pieles, también un relato de sociedad aislada en el que había un par de damas. Lo leí hace al menos quince años, así que no puedo firmártelo, pero creo recordar que no producía conflictos.
la difunta mujer de Nemo no tiene prácticamente ninguna importancia (en todo caso es su "pasado familiar" pero no sabemos nada de ella)... en cuanto a lo que decís de El país de las pieles, es cierto que tendría que ver el texto, y ya con que lo menciones me basta como para registrar que no debo generalizar mucho en cuanto a eso. Sin embargo por ahora sostengo que la relación conflictiva entre valor de uso y de cambio en la Isla Lincoln sigue sigue dando cuenta, al menos parcialmente, de la ausencia femenina.
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