jueves, mayo 21, 2009

Sueltos sobre comics

Como ya dije hace unos días, no pude relacionarme afectiva o intelectualmente con la Liga de la Justicia de Grant Morrison. Un amigo me prestó varios números (no todos) en castellano. Por suerte me prestó también New X-men, que tiene el valor adicional de haber sido dibujada por Frank Quitely, una de las estrellas del momento que merece, creo yo, toda su fama. Morrison hace que hasta Cíclope parezca turbio. 

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Hace unos días pensaba que lo que más me molestó de The Preacher (aparte de las dificultades considerables con las que intenta sostener el argumento principal) es que el escaso uso que hace el rev.Custer de su poder no se debe, como en el caso de algunos grandes magos o superhéroes, a una renuncia ascética, sino a que de otra forma no podría demostrar una y otra vez lo macho que es. Supongo que hay una superposición ahí, quizás explícitamente buscada: Custer tiene dos poderes, uno que le cayó del cielo de forma aparentemente inmotivada -New Genesis no lo eligió a el en el sentido en que el anillo elige a Hal Jordan- y otro que adquirió de la forma más sacrificada y penosa posible: su habilidad para la lucha cuerpo a cuerpo. Aunque es el primero de los poderes el que moviliza el argumento, está claro que el personaje se relaciona con el universo a partir del segundo,  y por eso nunca me convence del todo. Y evidentemente es por eso también que el comic no logra desarrollar satisfactoriamente la parte místico-religiosa de su historia.

También pensaba que hay una cierta similitud en la pareja de Custer y Tulip y la de Nicholas Cage y Laura Dern en Wild at Heart de David Lynch. La película es anterior. Piensen en la última escena de the Preacher, cuando él va a buscarla (a caballo) en el auto, y en la última de la película, cuando él se sube al capó del auto que maneja ella. Además, los freaks que maneja Lynch en esa película son imaginables en el contexto de Ennis.

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Hace unos días leí también Batman R.I.P. La disfruté bastante, aunque esto en parte se debe a que:

1) sabía que Batman no se muere ahí
2) sabía que no era tan buena (p.ej. no es tan buena como Superman All-Star o We3, también de Morrison)
3) no sabía que había sido tan hypeada antes de salir

puedo imaginar que si estas tres condiciones no se dan casi cualquiera se decepcionaría con su lectura. Me gustó el post de Amadeo en El Baile Moderno: "un triunfo ezquizofrénico".

La fineza e insistencia con la que Bruce Wayne opera sobre su propia subjetividad es exactamente lo que le falta a Custer. Si yo fuera Michel Foucault, daría un seminario sobre "Batman y el cuidado de sí" el próximo cuatrimestre. 

¿Por qué es que aún las buenas películas de Batman fallan en presentar a Batman?. El ejemplo más obvio es el de la última. No tengo nada en contra de Bale como actor pero sinceramente no aporta nada y en alguna escena incluso resta. Me encanta Batman Returns en parte porque Michael Keaton no hace casi nada.  Esta nulidad no es algo intrínseco del personaje, incluso al contrario: comics como Batman R.I.P. y tantos otros realmente ponen en escena algo digno de verse, un verdadero símbolo encarnado y no sólo un tipo que te pega una patada y habla con voz gruesa. 

Es cierto que la grandeza de Batman queda muchas veces resaltada por contraste con otros superhéroes. Hacer una película de la JLA sería una forma de conseguir este efecto sin esforzarse demasiado. Pero hacerlo en una de Batman sería mucho más meritorio. Y más aún si le sacan la armadura, quizás la armadura que usa en todas las películas -con sus variaciones ocasionalmente homoeróticas- tenga parte de la culpa. 

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