martes, marzo 24, 2009

Two Face / Dos Caras

Aunque el proceso de reconfiguración, rebooteo y ready-made que caracteriza las"puesta en escena" de los personaje clásico del comic es siemrpe interesante, creo que el supervillano Dos Caras merece una atención especial.

Tiene dos atributos, o dos notas principales, que tienen que estar bien justificadas para que el personaje funcione: una es la dualidad, la otra el azar. La moneda juega a unificarlas, pero discursivamente no suelen tener la misma raíz, y ese es el problema mayor que los escritores/guionistas/directores tienen que resolver. 

Creo que las 3 manifestaciones más importantes de los últimos años son: 

1) la de la serie animada
2) la del comic Batman: the long Halloween
3) la de la película Batman: The Dark Knight

(omito voluntariamente al ridículo Tommy Lee Jones)

En la serie animada, la dualidad es interpretada en términos psiquiátricos muy precisos, con lo que supera en términos explicativos a las otras dos. Para los que no lo recuerden, el Harvey Dent de la serie es ezquizofrénico ya antes de su accidente. Siendo un chico se sintió muy culpable por creer que mandó a un compañero al hospital -siendo que el compañero en realidad tenía apendicitis- y canalizó esa culpa creando un alter-ego malvado y reprimido. Pero bajo extrema presión, como la que pueden provocar unos mafiosos que resisten los embates de la ley, se pone malo. Luego del accidente, el lado malo predomina y el bueno queda reprimido. 

Al igual que en todos los Dos Caras que conozco, esto de todas formas queda parcialmente eclipsado porque en realidad en su accionar no alterna entre acciones buenas y malas, sino solo entre acciones malas y muy malas. Sería interesante un Harvey Dent que hiciera acciones caritiativas siempre que salga el lado limpio.

La debilidad del Dos Caras del dibujo animado es que en ningún sentido puede explicar su fascinación por el azar. La historia psicoanalítica no tiene nada de azaroso, y el accidente que lo deforma -mientras persigue a un mafioso- realmente tampoco. Y como el origen de la moneda no se explica, esto queda totalmente en las sombras. 

El Dos Caras de The Dark Knight tiene la debilidad opuesta. Realmente hay muy poco en la película que cause la impresión de que Harvey Dent esté en trance de volverse loco, tenga personalidades alternativas o nada por el estilo. Recordarán, sí, que está esa escena en la que está amenazando con matar a un secuaz del Joker. Pero sabemos que no lo va a matar -porque nunca va a salir cruz- y además parece estar actuando de forma muy calculada. En todo caso, sería culpable de brutalidad policíaca. Y si bien estando con Gordon en el hospital menciona que en la estación de policía se referían a él como "Harvey two face",  pareciera que su cara oculta consiste en ser un trepador, o algo por el estilo (construye su carrera persiguiendo policías). 

En cambio su fascinación por el azar está justificada por su encuentro con el Joker, también en el hospital, y por el hecho de que su escape de la muerte haya tenido algo de azaroso también (Batman lo salvó a él y no a Rachel, pensando que estaba haciendo lo contrario). Dos Caras reformula el Caos del Joker en una alternativa binaria. La historia de la moneda acompañando sus desventuras sigue muy bien la línea.

Por último, no es raro que el Dos Caras de The Long Halloween sea el más completo, al tratarse de un comic bastante extenso que puede dedicarle un tiempo más exhaustivo a su desarrollo. Pero quizás la mayor diferencia es la introducción del padre de Harvey Dent. Se lo menciona sólo una vez, pero es en un momento clave, porque es el padre quién le da la moneda. Y además, porque se nos dice que el padre está loco, sin dar detalles. La obsesión de Dos Caras con el azar aparece más fuertemente asociada con su necesidad de algún tipo de justicia directa, no burocrática. Esto último estaba también en el Harvey de la película, pero menos subrayado. 

La historia de la caída de Harvey Dent tiene el encanto de la tragedia -en el sentido clásico, que afecta a los grandes hombres-, algo que no todos los supervillanos comparten. Por eso es también que resulta más atractiva. 

Pero el otro problema de su representación, en rigor no menos complicado que los otros dos, es que es una historia de ascenso y caída, con relativamente poco lugar para la continuidad. Dos Caras siempre nace por un deseo de venganza, usualmente canalizado hacia algún o algunos mafiosos. Una vez concretada esa venganza, su funcionamiento como supervillano estándar es complejo. No es un loco como el Joker que puede actuar de forma más o menos inconsecuente. Buscar móviles que no traicionen al personaje es bastante más complicado. 


 

3 comentarios:

Hernan dijo...

"siemrpe", ajajajajajajajja aaah jajajajajaj!!!! aahah ahah ahaha!!! aaaaha jajajajajajajajaj!!!!
ajajajajaj!!
ajajajaja!!
ajajaj!!

aaahahhahaahahh.......

saludos, cada vez me gusta más este blog

Mariano dijo...

tus extraños comentarios son siemrpe bienvenidos, hernán. y qué bueno que te haya mencionado Podeti, a mi también me gusta

Hernan dijo...

sí, genail podeti.
NO se si lo lees siempre pero te recomiendo el post sobre la inseguridad. Se me ocurrió que el hecho que desde esa posición se pueda escribir algo tan gracioso da por ganado el debate. Algo así como que en un debate gana el que mejor chiste haga.

Y por si acaso: Menem no era gracioso.