martes, diciembre 30, 2008

2008, con naturaleza muerta

Bien, tengo internet en mi casa. Y aunque quizás podría hacerlo mañana, prefiero hacer el post de fin de año hoy, amante como soy de las retrospectivas.

Ahí a la izquierda pueden ver una pequeña e incompleta representación del 2008 en algunas de sus características prominentes.

En el centro, el celular. Una estupidez quizás pero piensen que vengo resistiéndome a tener uno desde el 2000 más o menos, y ya había llegado a ser literalemente la única persona de mi círculo social (que igualmente no es tan amplio) que no gozaba de su ventajas. Lo cierto es que el celular tiene una influencia diaria innegable, pese a que yo lo uso bastante poco, ocupa espacio en el bolsillo, siempre hay que tenerlo encima, cargarle la batería, comprarle tarjetas, responder mensajes de amigos desubicados preguntándome si quiero ir a ver radiohead, etc. Ya conté en su momento que no lo compré, me lo regalaron, es usado y es viejo, pero se la banca, y ya me acostumbré a su presencia y a su modesta pero incuestionable utilidad.

Al lado del celular, prácticamente invisible, mi libreta de estudiante. El 2008 no fue un año de grandes revelaciones, descubrimientos o logros académicos. No me acerqué a determinar un área temática a la que quiera dedicarme en los próximos años, ni hice contactos significativos con ninguna cátedra o profesor. Averigüé un poco más sobre el tema de las becas, pero sin hacer nada al respecto, ni siquiera un plan a futuro concreto.

Pero, de todas formas, terminé la cursada de letras, y ya di todos los finales orales o semi-orales que me quedaban, con lo que no se puede decir que el 2008 haya sido en vano. Además, presenté trabajos en 3 congresos (UBA, UCA y UNLAM) Todo indica que en el 2009 me recibo.

En la foto faltó incluir alguna alusión a mi cursada de didáctica, que compartí con Guadalupe, y que ciertamente afectó nuestras vidas de forma variada. Yo, aparentemente solo, continuaré con didáctica especial el año que viene.

Las paletas de ping pong están ahí porque jugué mucho este año, principalmente con Claudio (al que también conocí en el 2008, cosa que estaría metonímicamente representada) y algunas veces con Charly, en un bar de Villa Crespo. Creo que mejoré un poco, sin exagerar.

Y por último, la planta que rodea el conjunto no es ninguna casualidad. No hay duda de que uno de los acontecimientos de este año que puedo mirar retrospectivamente con satisfacción es mi pequeña participación en PLANTA (y también en el Interpretador), participación que seguramente continuará en el 2009. No creo, no, que sea el comienzo de una carrera de redacción periodística. Hay demasiada gente haciéndolo desde antes, mejor y con más ideas y temas, como para que yo quiera meterme ahí. Escribiendo ambas notas, frente a la situación de luchar contra un párrafo o concepto que me parecía inutil, poco claro o exagerado, me pregunté "¿por qué lo hago?". ¿Es narcisismo, o quizás el deseo de no quedar mal frente a otros, o es por el esíritu de desafío, o por la experiencia, o porque quizás creo que alguien además de la redacción de la revista quizás lo lea y le guste?. Bueno, en todo caso las notas están ahí y ya tengo el tema para la próxima.

También hubo otras cosas, aunque no muchas. Saqué mi cuenta en Facebook este año. A finales del año pasado me compré un teclado Yamaha, del que disfruté y sigo disfrutando en el 2008 -de hecho acabo de terminar de pagarlo-, pero mi proyecto de aprender seriamente a tocar quedó desplazado, en principio, para el 2009, alrededor de mayo. La verdad, no mejoré significativamente con la guitarra, y toqué menos que otros años. Musicalmente el año fue bastante irregular, y sólo en este último mes y medio hice un par de descubrimientos, que ahora no voy a detallar. Pero si hay que elegir una figura, así como el año pasado fue Joanna Newson, este año es Sir Richard Bishop.

En cine, lo mejor fue Batman. También me gustó Shara, 3:10 tren a Yuma, No country for old men, El Orfanato, Iron Man, y otras que estoy olvidando. Pero gana Batman, de lejos. Fue la primera película que fui a ver dos veces al cine desde Jurassic Park.

Al teatro fui menos que en el 2007. Destacaría la pesca, de Bartís. Acassuso era realmente muy divertida, pese a algún defecto ocasional. Puede ser que haya sido la vez que más me reí en el año.

No me reí tanto cuando salíamos de ver El Orfanato con Charly y nos cruzamos de repente con una columna de gente que venía bajando por la 9 de julio caceroleando a favor del campo. Recuerdo mi incredulidad, y que no me di por convencido hasta que le pregunté a uno de los que pasaban. Pero no me quedé hasta la madrugrada viendo la votación en el senado.

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lunes, diciembre 29, 2008

lamento la ausencia de actualizaciones, pero el modem de fibertel se rompió otra vez. supuestamente, el martes lo arreglan. de una u otra forma, prometo un post de fin de año

jueves, diciembre 25, 2008

elogio

Entonces, para terminar, dejé a mi abuela en su casa. Ayer había ido a buscarla, y le había dejado un libro para el hijo de su mucama. Se lo había dejado por dejárselo, tal como hice otras veces en el año, aunque supongo que la navidad me dio un impulso adicional. Pero después me enteré de que era su cumpleaños. Entonces pensé que, cuando volviera al departamento de mi abuela a dejarla a ella, podía escribir una breve dedicatoria.

Entonces, para terminar, estaba en ese trance confuso e impráctico de las dedicatorias. No es una práctica habitual para mí, sólo durante un breve período recuerdo que nos intercambiábamos libros dedicados con mi papá. Pero las escribía con mi hermano. No descollaban, pero alguna buena hubo. Y mi papá me dejó algunas buenas también, particularmente la del libro de haikus amarillo es bastante notable.

Pero la relación que me une con este chico tiene particularidades en nada asimilables a dedicatorias como esas. Es sobre todo una relación impersonal. Nunca hablé con él, ni siquiera por teléfono, ni lo vi, ni siquiera en una foto, ni leí una sola linea escrita por él, ni le escribí yo nada. Y a su mamá, la mucama de mi abuela, la vi solo una vez en mi vida (no es mucama con cama adentro, y cuando voy a ver a mi abuela no suele estar). Es una relación unilateral, cuyo beneficiario principal es el espíritu literario y frankensteiniano del humanismo.

Estaba entonces dominado por ese espíritu pensando en la dedicatoria, sin poder superar el "feliz cumpleaños", y temiendo decir algo que se parezca a esos spots publicitarios sobre la lectura en los que participa nuestra desechable farándula nacional.

Pensaba también, supongo que como un intento de exorcizar todo esto, en una frase que había leído en el blog de Cecilia Pavón, y que decía que cuando se acaben los libros se acabará el capitalismo. Yo la recordaba mal. En mi recuerdo decía que cuando se acaben los libros empezará la democracia. Curioso error.

Entonces, para terminar, después de algunas idas y vueltas, volví hacia mi primer impulso y opté por algo intermedio. Pero en suma, elogié la lectura, sí, eso fue lo que hice. Tengan en cuenta que este chico no tiene acceso a juegos de PC como el Fallout 3 o el GTA. De haber sido así, hubiera moderado -o aggiornado- mi humanismo, seguramente.

Al menos, el soporte de la dedicatoria aliviaba el peso de mis palabras. Porque no hay duda que una dedicatoria humanista quedaría elegante en un libro como las Georgicas de Virgilio, así como quedaría vulgar en un libro de Federico Andahazi, e irónica en una revista porno. Pero en la selección de Clarín de historietas de Superman, creo que está bien.

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martes, diciembre 23, 2008

La pregunta es cuantos empleados de oficina se necesitan para cambiar una lamparita

Descubrí en estos días que mi compañera (nueva) de oficina es de esas personas que buscan realizar acciones efectivas luego de escuchar algún tipo de lamentación, por más banal que sea. Supongo que es una buena cualidad en general, y para un/a oficinista en particular, pero sin embargo esto restringe mis posibilidades de conversación, ya de por sí restringidas. Por ejemplo, si digo que las lamparitas se queman muy seguido en la oficina (entendiendo por "muy seguido" una vez cada dos semanas), ella inmediatamente propondrá llamar al electricista, cosa que yo no pienso hacer en lo más mínimo, ya que no me es problema cambiar las lamparitas cada dos semanas. Incluso las cambiaría una vez por semana antes de llamar al electricista. De hecho el problema con esta cualidad es que, siendo yo tengo frente a ella una especie de jerarquía, las acciones que propone deberían ser realizadas, o al menos impulsadas, por mí.

De esta forma, como acabo de decir, tengo que medir mis palabras, ya que cualquier comentario crítico, lamento o queja puede ser usado como excusa para promover algún tipo de mejora por la cuál no estaría dispuesto a mover un dedo. Lo que a su vez es ligeramente problemático, ya que luego de escuchar su pertinente sugerencia, tengo que encontrar la forma más falsamente racional para dar a entender que no pienso realizarla en el tiempo inmediato, pero sin querer implicar que la idea sea mala, lo que sería mentir, al menos la mayoría de las veces.

Hoy tardaron 1 hora y cuarto en traernos dos empanadas de carne y una porción de pastel de papas. Sin haber todavía alcanzado plena consciencia de la característica que acabo de comentar, expresé en voz alta mi indignación por semejante tardanza. Estaba especialmente indignado porque sabiendo lo lentos que son, hice el pedido con mucha anticipación, temiendo incluso que llegaran demasiado temprano. Siguiendo la dinámica antes descrita, mi comentario fue recibido con una serie de sugerencias prácticas para hacer a la pizzería en cuestión partícipe de nuestras quejas. Yo escuché atentamente, especulando, pero cuando bajé a buscar la comida no emití ninguna opinión sobre el servicio de delivery. La verdad es que sabía que no lo iba a hacer ya antes de bajar. Por otro lado, el pastel de papas estaba mejor que de costumbre.

Tengo la vaga impresión de que mañana es noche buena y pasado navidad. No mucho más que eso. Hubiera preferido, sí, que Tigre ganase el campeonato y que Clarín titule usando la palabra "hazaña", que es tan clarinesca. Terminé la novela de Beckett, Molloy, no sin cierto esfuerzo, contando las páginas. Mi proyecto de leer otra novela del mismo autor queda indefinidamente postergado. Faretta dice que recomienda a Beckett a aquellos que se interesen por todo (empezando por la nada) menos por la literatura. Una boutade.

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lunes, diciembre 22, 2008

No perder la costumbre



supongo que este el tipo de dibujos que terminamos haciendo los que tenemos Chinese Democracy (eso sí, muy recortado) en nuestro mp3

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domingo, diciembre 21, 2008

Tenía esta foto de Mishka y esta cita de Beckett

"And even my sense of identity was wrapped in a namelessness often hard to penetrate, as we have just seen I think. And so on for all the other things which made merry with my senses. Yes, even then, when already all was fading, waves and particles, there could be no things but nameless things, no names but thingless names."

Beckett, Molloy.

sábado, diciembre 20, 2008

Ese algo

Lo interesante de mis problemas con la monografía sobre Beckett es que son tan beckettianos. Estuve mirando el cuaderno del seminario y encontré una serie de anotaciones prospectivas totalmente idénticas a las que estuve haciendo hoy, 1 año después, demostrando que mi avance sobre el tema ha sido por lo menos, cuestionable. I must go on, can't go on, está la imposibilidad de expresarse, la necesidad de hacerlo...

...sí, uno podría poner dos personajes frente a un árbol a esperar a Godot mientras discuten posibilidades para una monografía sobre la transferencia escénica, con un Pozzo trayendo discursos de la imaginación de la catástrofe y un Lucky que sería como el primer brainstorming,

lo más cercano a una idea que pude producir tiene que ver con un zoólogo que escuché mencionar por primera vez en una clase de Link, quién probablemente lo conoce por Agamben, o por Deleuze, ya que ambos lo citan. Jacob von Uexküll. Curiosamente Link lo mencionó hoy refiriéndose a la recientemente publicada novela de Pola.

Quiero usar el concepto de Umwelt o "mundo circundante" de Uexküll para explicar la dinámica escénica de la concepción beckettiana de la subjetividad. Los personajes de Beckett serían como amebas, garrapatas o alondras, que no ven lo abierto, sino que se organizan alrededor de una pequeña serie de estímulos, que perciben de formas específias y particulares.

pero como los personajes de Beckett no son animales, ni su ambiente reesponde a la coordinación universal uexkülliana, hay tensiones, que tienen que ver con la existencia del aburrimiento, no del público o del lector -sin duda considerable en varios casos- sino de los personajes mismos. El aburrimiento entendido heideggerianamente por Agamben (cfr. Lo abierto, conseguible en la edición de Adriana Hidalgo) como eso específicamente humano que nos aparta del condicionamiento limitante de la respuesta a estímulos.

Por supuesto, esto es solo una parte. Lo otro quedaría más o menos cubierto por el tema de la res cogitans y la imposibilidad de salir de ella, en Beckett, los "frescos del cráneo" y el monólogo con la memoria como si esta fuera nuestro único Otro posible -dada la improbabilidad del afuera.

Temas hay, sí, pero falta ese algo especial, ese sabor único, de monografía terminada. Y lo que falta es el problema de la transferencia escénica. Quiera o no, voy a tener que seguir posteando sobre esto si al menos quiero engañarme con la idea de un progreso, sino real, al menos posible.

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jueves, diciembre 18, 2008

Anteo

Me había propuesto escribir sobre Vico esta semana, y voy a hacerlo, aunque sea muy brevemente, pese a todas las circunstancias que atentan contra este proyecto, y que serían la siguientes: el calor y la humedad, las fotos que le saqué hoy a la gata (favorecidas por el calor y la humedad), la novela de Beckett que empecé a leer hoy y que contra todo pronóstico parece ser entretenida (Molloy, la tengo en inglés), el hecho de que por primera vez se me ocurrio algo como una "idea" para mi monografía sobre este mismo autor, y por último, mi insano deseo de adquirir todos los bobbleheads en el Fallout 3.

así que vamos a ir puntualmente a un asunto, que me parece particularmente interesante de La ciencia nueva de Giambattista Vico (publicada en 1744), y que podría definirse como la historización de la lectura alegórica. El tema de la alegoría me resulta interesante por lo menos desde que escuché a Leonardo Funes disertar sobre el asunto en el 2005, cuando cursaba literatura española I, y no lo descarto como un tema sobre el que me gustaría profundizar en el futuro.

El caso es que la alegoría funcionó durante siglos como una forma de reapropiación cristiana del pasado hebreo y pagano, básicamente interpretando relatos cuyo significado o no resulta inteligible o no resultaba provechoso de forma tal que armonizaran con una determinada concepción del universo. Por supuesto, como pasa con casi todo, ya había lecturas alegóricas en la antiguedad pagana: creo que el ejemplo que se suele citar es el de los estoicos, que leían los relatos mitológicos griegos como alegorías de verdades que sólo la filosofía puede desentrañar

Estas son, hasta donde llega mi conocimiento, las dos formas predominantes de lectura alegórica. Teólogica o filosófica, siempre rondada por la moral, o directamente enfocada hacia ella.

La lectura de Vico de la alegoría está directamente en contra de estas dos tendencias, en tanto se resiste explícitamente a considerar que los pueblos antiguos (específicamente los gentiles; de los hebreos no dice casi nada, para eso habrá que esperar a Frye) tuvieran un conocimiento filosófico o teológico tan elevado en su época mítica, cuando los intelectos eran rudimentarios. La lectura alegórica, en su sentido más puro, no es histórica, ya que depende de la creencia en un plan superordenado por un dios atemporal (y de ahí la tipología, la variante más extrema de la alegoría), o de la existencia de una Verdad trascendente que se manifieste, aunque oscuramente, desde el principio. Si bien Vico no es ningún agnóstico, su idea de la providencia es bastante distinta (y no siempre muy clara, además), e involucra un desenvolvimiento histórico según el cuál la ceguera filosófico-teológica de las primeras épocas de la humanidad es en última instancia necesaria para su desarrollo.

Con todo esto, uno podría pensar que Vico simplemente va a destruir la alegoría y va a pasar a otra cosa. Pero no es el caso. En cambio, propone una lectura de los mitos antiguos basada en el presupuesto de que narran en un lenguaje metafórico o metonímico -que era el de la humanidad en ese entonces, ya que todos los pueblos nacieron poetas y llegaron a la prosa mucho después- los acontecimientos sociales y políticos que atravesaban. Así, la emergencia de cada uno de los dioses representa distintos niveles de evolución socioeconómica.

Los trabajos hercúleos dan buenos ejemplos. La lucha contra la hydra no es otra cosa que la lucha contra la tierra de los primeros pueblos campesinos. La lucha contra Anteo, gigante hijo de la tierra, es todavía más representativa, en tanto este último representaría los plebeyos de las ciudades aristocráticas, que son despojados de sus posesiones por la nobleza (como algunos recordarán, Hércules para vencerlo tiene que levantarlo en el aire; hay un cuadro excelente de Pollaiuolo sobre eso, ilustrando este post) para enterrarlo luego de su muerte, como la aristocracia "ata" finalmente a los servidores a sus posesiones luego de frenar sus revueltas amenazando con el exilio.

La ciencia nueva está repleta de interpretaciones como esta, algunas más claras que otras. Poseidón aparece ligado a la emergencia de la piratería, Apolo con los auspicios -la fuente de poder principal de los primeros padres, etc.

El hecho de que todos los pueblos tengan más o menos los mismos relatos originarios -cosa que Vico, hasta donde yo sé, fue el primero en señalar- contribuye a pensar que en última instancia están narrando los pormenores de su origen, antes que una supuesta verdad filosófica o moral.

Hay más sobre Vico, creo que lo dejo para otra vez.

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miércoles, diciembre 17, 2008

Salió el nº6

...tal como habíamos anticipado, acaba de salir el nuevo número de PLANTA, la revista virtual que me da un poco de timidez publicitar desde que cuenta con mi participación, pero que sigue siendo la mejor de todas, de lejos. Una sugerencia: no se embarren de entrada con Faretta y empiecen por la nota de Charly, que sale como por un tubo.

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martes, diciembre 16, 2008

Planet Terror



Planet Terror fue una experiencia disfrutable, aunque no trascendente. La vi hoy con mi papá, en el Abasto. Éramos 5 en la sala. La película ya se conseguía en DVD desde mediados del año pasado. Es seguramente la última película (nueva) que veré en el 2008, así que cualquiera de estos días armo una retrospectiva, que será relativamente breve, ya que no vi tanto cine este año.

Los homenajes tarantinescos al cine clase-b adoptan diferentes modalidades. Todas las películas de Tarantino me gustan, aunque la que me parece más débil, Kill Bill 1, es justamente la más evidente en este sentido. Está claro que Planet Terror -que no es de él, es de Robert Rodriguez- tiene bastante que ver con el tipo de procedimientos que aparecían ahí, particularmente en tanto se encuentra en la frontera de la parodia. Pero por suerte las películas de horror o de artes marciales clase-b no son realmente parodiables.

Digo que es una suerte porque el ángulo paródico suele ir en contra de cualquier compromiso cinematográfico, y se vuelve muy frecuentemente una recopilación de gags que sólo pueden medirse estadísticamente (Scary movie I es soportable porque algo así como el 23.5% de los gags son efectivos; Scary movie III es horrenda porque no supera el umbral mínimo del 10%). Planet Terror, pese a no estar nunca planteada desde la lógica insostenible de los gags, juega un poco con ese descompromiso y eso le saca un poco de interés al relato.

Pero al mismo tiempo, y ya alejándose de su homenaje explícito al cine de segunda, mantiene un humor verbal bastante inteligente, estableciendo cadenas de significado que atraviesan toda la película (particularmente lo del stand-up comedy es muy bueno).

Planet Terror se parece bastante a Terminator 1, aunque no de forma evidente (siendo como es una historia de zombies y de supervivencia, es más evidente la conexión con Romero o Carpenter). Se parece bastante por el lugar de su protagonista, Sarah Connor-Cherry y de su consorte masculino (Reese-Wray). Por una de esas casualidades que quizás no lo son, el actor que hacía de Reese en terminator 1 (Michael Biehn) trabaja en Planet Terror, aunque ahora haciendo de sheriff. El final de Planet Terror, salvo por la improbable utopía comunitaria, es altamente similar al de Terminator 1, y eso no creo que pueda ser casual.

No lo es porque la genialidad de la película de Robert Rodriguez consiste en que, permitiéndose jugar con todas las licencias que posibilita el género clase-b (personajes que aparecen justo en el momento indicado, huecos narrativos producidos por "rollos faltantes", soluciones imprevistas y espectaculares, etc.), mantiene un núcleo duro de heroismo, en el sentido de "destino manifiesto". La película narra el proceso de autoconocimiento de su protagonista, Cherry, que atraviesa al menos tres fases (como stripper sin propósito -pierna humana-, como mujer endurecida por las circunstancias -pierna de palo- y como superheroína defensora de la humanidad -pierna ametralladora), y que alcanza a descubrir que todos sus talentos inútiles tienen un propósito específico una vez que encuentra su papel en el universo -de la película. La literalidad material con la que Rodriguez explicita este proceso pareciera ser la mejor forma de realizar un homenaje al cine de horror clase-b sin apartarse del propósito básico de contar algo que valga la pena ver.

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Buenas noticias



Ya se arregló el virus que impedía entrar a la página de PLANTA. Esperamos pronto el próximo número. 

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lunes, diciembre 15, 2008

justicia poética



"En conformidad con tales naturalezas, la jurisprudencia antigua fue poética por entero. Esta imaginaba hechos que no se producían, y no hechos que se producían, nacidos que no habían nacido, vivos que habían muerto, y muertos que vivían en sus sucesores yacientes. Introduzco muchas máscaras vagas sin sujetos, tantas que se llamaron iura imaginaria, es decir, derechos fabulados por fantasía. Y toda su reputación la depositaba en hallar fábulas tales que proporcionaran seriedad a las leyes y aplicaran el derecho a los hechos. De modo que todas las fabulaciones de la jurisprudencia antigua fueron, a decir verdad, mascaradas. Y las fórmulas mediante las cuales se expresaban las leyes, debido a sus medidas circunscritas de tantas y tales palabras -ni más ni menos ni otras- se llamaron carmina, tal como arriba oímos que Livio llamaba a aquella que dictaba la pena contra Horacio. Todo lo cual se confirma en una página áurea de Plauto en la Ansinaria, donde el parásito dice que el Diablo es una gran poeta puesto que sabía más que nadie encontrar cautelas y fórmulas que, como se acaba de ver, se llamaban carmina.


de La ciencia nueva, de Giambattista Vico.

domingo, diciembre 14, 2008

Kriptonita

Pasan los días y sigo leyendo a Vico, cuya Ciencia Nueva parece ser interminable, aunque no ocupe más de 450 páginas,

voy mechando capítulos de Beckett, el primer siglo, de Laura Cerrato, ya pensando en la primera de las 4 monografías que debo resolver antes de junio para obtener la licenciatura,

veo libros en amazon, pero lo que más dificil me resulta es decidir que comics voy a comprar. Seguramente Quimby the Mouse, ya que mi hermano dice que pone la mitad; pero después estoy en la disyuntiva de comprar grandes clásicos de Batman o Superman: All Stars, del que me hablaron maravillosamente bien. Por ahora, gana Batman,

hoy le presté a Charly La isla misteriosa, de Julio Verne, para su viaje norteño. Yo no la voy a leer hasta terminar con las monografías de Cerrato y Funes (lo que es decir, de Beckett y de la hermenéutica medieval)

no estoy con ganas de escribir realmente, la nota de Faretta está terminada, aunque permanezcan ciertas indecisiones, y de vez en cuando recuerdo la reacción cáustica de mi hermano cuando le comenté por primera vez que iba a escribir sobre eso. Por otro lado, dejarse llevar por eso sería un error, siendo que reacciona cáusticamente frente a casi todo (ciertamente lo hizo cuando le dije que iba a empezar un blog, en el 2006)

viernes, diciembre 12, 2008

Fueron días de arte. El miércoles fui a la tertulia experimental, el jueves a la muestra de Verónica Gómez, y hoy, al museo Fortabat.

Mientras tanto, leo lentamente a Vico, sobre el que pienso postear pronto, y todavía más lentamente a Cerrato. No escribo nada, y no estoy jugando seriamente a nada tampoco. Sin embargo los días pasan.

Tanto el Turner como el Brueghel que publicitan del Fortabat valen la pena. La entrada sale $8 con libreta de estudiante. Me gustó el jarrón griego del siglo V a.c. que tienen en el último piso. La mayoría del arte nacional no me interesó. De hecho, creo que es un museo en el que es prácticamente imposible hacer un descubrimiento.

De la muestra de Verónica Gómez, puedo decir que me gustó mucho, y que lamento seriamente no poder encontrar en internet un sitio donde aparezcan sus dibujos. Los animales pueden alcanzar el infinito cósmico de forma inmediata, eso es todo lo que se me ocurre.

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jueves, diciembre 11, 2008

Lung cysts usually show up on x-rays

Me estoy volviendo más y más adicto a las reviews de los episodios de House que aparecen en Polite Dissent. Completan la experiencia de la serie, últimamente un tanto debilitada (aunque admitiendo que el capítulo de la semana pasada fue bastante bueno), y obligan a preguntarse: ¿por qué este tipo -el autor de Polite Dissent- no escribe los guiones?

"The medical mystery was pedestrian (at least by House’s standards), so earns a C-. The final solution of the Sjogren’s is something they should have caught sooner, and contradicts some of the early data. It leaves some important findings unexplained as well. I give it another C-. The medicine was disorganized and all over the place and skipped straight to the zebras, skipping the more common diagnoses and proper tests. It earns a measly D. The non-medical soap opera aspects of this story were good if a little predictable (who couldn’t see that Wilson was stringing House along) and earns a B+."

La pura verdad. Y eso sin contar las lúcidas correcciones a los procedimientos médicos, como el que titula este post.

miércoles, diciembre 10, 2008

After Hours

¿Qué hacer con Faretta?. Terminar la nota. Pero para terminarla, tengo que decidir que hacer con él.

Ricorsi, re-curso, recurso: Mi primer trabajo de análisis literario para puán fue un texto de 3 o 4 páginas sobre El juguete rabioso. En ese texto, escrito en el 2003, hablaba de un "eje horizontal" (las vidrieras) y uno "vertical", que ya no recuerdo realmente cuál era.

En mi análisis de anteayer del Fallout 3 usé esta misma división, pero en este caso, era consciente de que la estaba tomando de Faretta, que tampoco la inventó. El caso es que la uso mucho, sin darme cuenta. La cruz. Hay una parábola japonesa sobre el corte horizontal y vertical como una disolución del yo, pero no la recuerdo ahora.

En la nota que escribí con el Rufián para la última Planta, usé el concepto de "autoconciencia". Tampoco lo inventó Faretta, claro está, pero es clave en su concepción de la historia del cine. Cuando hice la nota sobre videojuegos, no había leído nada sobre la historia del cine de Faretta.

Podría dar más ejemplos. Pero paso a otra cosa, ya que si quiero terminarla hoy, no tengo mucho tiempo.

Identificaciones: mi hermano me dice que mi gusto por Faretta se relaciona con una identificación paternal. Ok, algo de cierto hay, no sabría quién es Faretta de no ser porque mi papá era fanático de sus notas en Fierro. No significa que él sea un experto en Faretta ni mucho menos, sobre todo en los aspectos más abtrusos de su teoría.

El gusto cinematográfico de mi papá está vinculado al de Faretta. Dos ejemplos muy gráficos son: The Accidental Tourist y To live and to die in L.A.". Son dos películas bastante standard, que probablemente no le llamarían mucho la atención a la mayoría de los seres humanos, cinéfilos o no. Sin embargo a mi papá y a Faretta le parecen sublimes. Hay muchas películas que yo conozco por mi papá, y que mi papá conoce por Faretta.

Pero ya basta con esto. Vayamos al núcleo de la cuestión. Pero sin pretensiones, llano y directo. ¿Qué hacer con Faretta?. Bueno, usar sus herramientas de análisis de forma no exclusiva ni exhaustiva. ¿No es eso a fin de cuentas lo único que puede hacerse con autor?. Bueno, no, por lo menos existen las siguientes opciones:

a) Deshecharlo frontalmente

b) considerarlo un loco excéntrico, interesante como fenómeno psiquiátrico

c) considerarlo un genio que creó un sistema cerrado que se agota a si mismo en el instante en que nace. esta opción es más tentadora que las otras dos.

d) considerarlo un genio que nos dio herramientas para pensar el cine norteamericano entre 1908 y 1990. esta opción, si bien muy razonable, exigiría que le creamos a Faretta cuando dice que el cine se acabó, lo que no es pedir poco.

e) considerarlo un pensador interesante que nos ofreció una serie de herramientas para pensar el cine (o al menos "un cine"), pero que no debe ser tomado tan en serio como para que creamos en todo lo que dice

a priori uno diría que no hay ningún motivo para dudar de la opción "e". quizás el único conflicto es que si bien Faretta nunca demanda una adhesión total ni nada por el estilo, tiene un modo lo suficientemente polémico como para que uno se pregunte si corresponde mezclar sus tríadas y dicotomías con, no sé, una lectura más materialista del cine americano, siendo que Faretta aborrece el materialismo, particularmente en su versión adorniana (lo que no es sorprendente, el capítulo sobre industria cultural en Dialéctica de la Ilustración es ofensivo para cualquiera que haya visto una película: hay que ser muy alemán y muy choto para pensar que la opera es un arte y el cine no). Faretta también aborrece la idea (pos)moderna de que todo en la cultura debe ser un libre intercambio de ideas variadas a las que se les atribuye el mismo valor, etc.

sin embargo, estas cosas no deberían confundirnos. está muy bien que un autor, sea quién sea, se proyecte como una bala de cañón hacia una visión polémica y personal de su campo de estudio, pero una lectura no debería por eso quedar atrapada entre recibir la bala en el pecho o dar un paso al costado... no... finalmente es algo que podemos usar, más que eso no se puede decir, fin de la discusión

soy consciente de que todo lo que escribí es muy obvio y es el presupuesto básico con el que se lee casi cualquier teoría, pero aun así voy a resistir la tentación de borrarlo. la foto es de After Hours, la mejor película de Scorsese. Diría que Faretta es el tipo y el coso de papel es su teoría (no estaría del todo mal, siendo que el epígrafe de su libro habla del peligro de la teoría viva). O quizás yo soy el tipo y el coso es Faretta y su teoría,

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lunes, diciembre 08, 2008

The Capital Wasteland

Bueno, hoy terminé de jugar al Fallout 3. Técnicamente lo había terminado ayer, pero quise hacer un par de quests adicionales hoy. Seguro que hay más si me pongo a buscar, pero ya fue suficiente.

Haberlo jugado confirmó mi interés por los RPG, género que prácticamente desconocía en mis anteriores etapas de gamer (salvo por el Diablo, que nunca me pareció la gran cosa), y que descubrí a partir del Knights of the Old Republic (el KOTOR), hace unos tres veranos.

El Fallout 3 (y ya voy recordándoles que, tal como dije en otro post, yo nunca jugué al 1 y al 2) es ciertamente inferior al KOTOR, sea el 1 o el 2. Bueno, obviamente es superior en gráficos, por una cuestión técnica, pero en todo lo demás, el KOTOR es mejor. Estos son los motivos:

1) La excesiva horizontalidad del Fallout 3: desde que se popularizaron las diferentes variantes de sand-box, todo juego tiene que afrontar la dialéctica entre un eje vertical (la historia de un héroe o antihéroe) y uno horizontal (la existencia de un mundo "vivo" lleno de pequeñas situaciones humanas). Técnicamente el eje vertical es prescindible, podría darse un juego en el que uno no tenga ningún objetivo final y en que todo se limite a una serie de interacciones menores sin propósito alguno (¿será así el Second Life?). Jugando al Fallout 3, sentí que todo era dar vueltas por el mundo y cumplir objetivos menores. La presencia de una gran trama que opusiera fuerzas en pugna, si bien técnicamente existetnte (el Enclave vs. el Brotherhood of Steel) es realmente imperceptible durante la mayor parte del juego.

2) El escasísimo interés de su argumento: en realidad, esto no es más que una forma de repetir el punto uno, pero desde un punto de vista específicamente narrativo. La resolución del "President Eden" es lamentable y decepcionante, el "Colonel Autumm" no tiene el menor interés como personaje, y el drama del Water Purifier es igual de intrascendente.

3) A un nivel menos importante que estas dos cosas, hay que decir también que no se esmeraron demasiado con los enemigos. Los mutantes son dignos de ficción clase-b, y la abundancia de insectos grandes (escorpiones, hormigas y cucarachas) no es precisamente muy imaginativa.


Bien, esto podría hacer pensar a alguien que no me gustó el Fallout 3, pero es un error. Realmente me gustó, pese a sus defectos. Y la horizontalidad, por otro lado, tiene sus innegables atributos. Recorrer la tierra baldía que alguna vez fue Washington D.C. escuchando canciones de los '50 con una minigun bajo el brazo, viendo el atardecer sobre la estatua decapitada de Lincoln, no es algo que se olvide fácilmente.

A nivel simbólico, hay que destacar su brillante uso de los emblemas de la cultura popular americana (la Nuka-Cola, el baseball, las propagandas y las canciones de amor), en tanto aparecen misteriosamente opuestos a los grandes monumentos del pasado (estatua de Lincoln y de Jefferson, declaración de la Independencia). Los primeros cuelgan cínicamente en la gran villa miseria post-nuclear en la que se convirtió Estados Unidos. Los segundos recuperan su carga mítica, anticipando un futuro relato de origen que no se da durante el arco narrativo del juego. Uno podría decir que esta oposición, inteligentemente manejada, suple las faltas narrativas. Yo no estoy del todo seguro.



Un RPG al que me gustaría jugar también este verano es el Mass Effect, de los creadores del KOTOR. Pero no ahora, más bien en febrero.

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afilando tu guadaña me esperás / con tu chivo taquero ves y rezongás (...)

la coincidencia fue un poco aterradora: estaba con claudio en el subte linea B hablando de que la tendencia mediática/pseudopolítica actual es acusar al poder judicial (identificado como una aristocracia impopular e ineficaz) de abortar los esfuerzos de la pobre policía, todo lo que se sintetiza en la frase "hay que darle más medios a la policía", hay que darle un Batman, etc. Pocos minutos después, salí del subte en Corrientes y Callao y al pasar por el musimundo, vi -desde afuera- que estaban pasando "El juego del miedo" (película que nunca vi, por lo que no sé qué número era). La escena -que me imagino es la única escena de todas- mostraba a un hombre semidesnudo atado a una mesa de torturas; inmediatamente aparecía la imagen del asesino, diciendo que iba a martirizarlo porque sabía perfectamente que había cometido crímenes que el fallido sistema judicial ("la astucia de tu abogado") había dejado pasar, pero que él, asesino justiciero, sabría castigar sin todas esas restricciones.

el hecho de que la imagen del asesino apareciera proyectada en un televisor en la sala de torturas, y que yo estuviera viéndolo en otro televisor, recordaba fatalmente aquello de que la realidad aparece en los sueños de los sueños

viernes, diciembre 05, 2008

Democracy

Cuando volvimos del trámite de la visa, y antes de salir para el trabajo, le pedí a mi hermano que me saqué 2 o 3 fotos, para tenerlas en caso de que algún día tenga que demostrarle al mundo que puedo usar una camisa y un pantalón de vestir (en vez de mis habituales remeras negras llenas de pelos de gato acompañadas por joggings en plena decadencia), si es estrictamente necesario.

Subí esta porque salí ligeramente parecido a Mark Sandman. Normalmente salgo un poco más a Pedro Aznar.

Un rato después, ya con mi ropa habitual, salí para el trabajo en bicicleta, la bicicleta de Chinese Democracy, preguntándome qué es lo que me gusta del decadentismo axeliano. Algo hay, aunque obviamente, sólo en unos 3 o 4 temas. "Es como un chico de cincuenta años enfundado en unos pantaloncitos", le dije a mi compañero de oficina, pero en realidad, no sé si va por ahí la cosa. Sea como sea, el disco es un contrapeso perfecto para Pentangle en mi mp3.

Sentado en la embajada con mi hermano, no podía evitar pensar en el Fallout 3. No sólo por el síndrome de abstinencia que padezco desde que a principios de esta semana decidí suspenderlo hasta terminar con algunas cosas -que no terminé aún-, sino porque los elementos decorativos de la embajada son tan Fallout. En una tele pasaban propagandas del departamento de estado, con chicos multirraciales diciendo "I am America".

Éste podría haber sido un día muy malo. Pensar en toda la energía, y en toda la plata que se hubiera gastado en vano, aparte de las ilusiones perdidas. Hubiera sido muy dificil de remontar. Pero nos dieron la visa, luego de una entrevista muy corta y no especialmente complicada (no sé para que te piden tantos formularios si después no los leen). Así que el 2 de enero, para allá vamos.

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jueves, diciembre 04, 2008

Bueno, se podría decir que mi verano se define mañana, en territorio extranjero, en el lapso de dos o tres horas. siento que hay un 51% de probabilidades de éxito. A esta sufrida tierra me une la escritura de un departamento -compartido con otra persona-, una carrera universitaria 85% completada, un puesto de trabajo, una tarjeta de crédito y esas canciones inolvidables de los redondos. Si es suficiente o no, lo decide otro.

miércoles, diciembre 03, 2008

Faretta contra el limbo parlamentario de la modernidad laica

"Quien empieza por excluir el juicio final termina por excluir toda toma de decisión, aun en el plano de la supuesta continuidad estética. Quien no decide por el telos termina por no decidir por una línea, un punto de fuga, un matiz, una tonalidad -ni hablar de algo como "gusto"-. Quien comienza por postular que las comparaciones son odiosas (id est incorrectas) acaba por olvidar que en estética sólo hay comparaciones... quien prefiere excluir la perdida del paraíso como causa primera de todo, termina por llevarnos al infierno de la indecisión o al escamoteo moral"

de El concepto del cine, p.12


...es por estas cosas (y por otras) que Quintín parece en comparación tan...eh, poco interesante.

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martes, diciembre 02, 2008

alguna vez

"¿Ha tratado de entrar en los EE.UU para dedicarse a infracciones del control de exportaciones, actividades terroristas o subversivas, o con cualquier otro propósito ilicito? ¿Es usted miembro o representante de una organización terrorista según la designación actual del Secretario de Estado de los EE.UU.? ¿Alguna vez ha participado en persecuciones dirigidas por el gobierno Nazi de Alemania, o alguna vez ha participado en un genocidio?"



NO

lunes, diciembre 01, 2008

sin gloria pero sin pena

Mi alumna quiso aprender "Paloma", de Calamaro, una de sus canciones populares más afortunadas. Calamaro es lo mejor que queda para ese tipo de canciones. "Paloma" tiene una frase robada (él lo confesó) a Dylan, aquella que dice: "no cometas el crimen, varón / si no vas a cumplir la condena". Es fácil de tocar. La progresión de acordes es la misma que la del Canon en Re de Pachelbel. Sólo que es en Do.

Escuché algunos temas por la radio de Chinese Democracy. Gun's and Roses me gustó siempre, aunque siempre de forma selectiva. Use your Illusion tiene como 30 temas salteables, pero los buenos son buenos. Uno de mis problemas con los Gun's es que la canción que más me gusta es One in a Million, que contiene una serie de frases racistas y homofóbicas (que llegan al punto de proclamar que estos últimos "spread some fucking disease"). Pero lo que canta en esa canción, y lo que toca Slash -tiene un solo acústico- es imperdible.

Chinese Democracy se parece, por lo que escuché, a los discos solistas del Indio Solari, y se podría decir que ambos se parecen a la PC de una persona de 40 años o más sin un auténtico conocimiento de la informática. Me refiero a esas PCs que todavía corren con el Internet Explorer, lleno de porquerías y gadgets y programas que se activan cada vez que la prendés, spyware y etcéteras varios. Por otro lado, cuando le comenté esto a mi compañero de trabajo, él me dijo que para él (que, imaginemos , se las sabe todas) mi PC es más o menos como eso. No es tan raro entonces que yo piense que los discos solistas del Indio y que Chinese Democracy tienen dos o tres temas al menos potencialmente buenos.

Igual no estoy escuchando música popular, y apenas si estoy escuchando música de algún tipo (aunque en este mismo momento está sonando un disco de Pentangle). Tengo que recuperar el mp3 ahor que decidí reincorporar la bicicleta a la rutina diaria. Lo decidí el viernes y ya tuve dos días de lluvia.