El 2007 se inciará con los siguientes cambios, que seguro marcarán fuertemente todo el período hasta abril o mayo, por lo menos:
1) Proyecto cambiar mi horario de trabajo para entrar -y por lo tanto irme-, más temprano. Todavía no le dije nada a mi jefe sobre esto, pero supongo que lo va a aceptar.
2) Siguiendo con el trabajo, la hasta ahora legalmente inexistente institución para la que trabajo va a pasar a convertirse en una "fundación" con todas las de la ley; esto puede implicar que haya cambios, quizás una mudanza de oficina incluso, o que se contrate más gente, o quién sabe que cosas. Pero algún cambio va a traer.
3) Aún más importante que estas importantes cosas, está el hecho de la mudanza, que implicará seguro un cambio de barrio y por lo tanto un cambio de circuito. Además de quién sabe que otras cosas.
4) En la facultad, a primera vista, no hay necesariamente cambios que se avecinen. Si termino el 2007 bien -lo que no sería demasiado fantasear ya que hasta ahora no tuve problemas-, o sea, cursando el seminario de verano, el 3º nivel de inglés a distancia y 2 materias por cuatrimestre, para el 2008 me va a quedar sólo 1 (una) materia para obtener la licenciatura.
En cuanto a proyectos, no sé, a lo mejor me de el tiempo (y las ganas y las oportunidades, ;presumo que alguna habrá) para hacer alguna cosa, no digo quizás algo tan comprometido como asociarme de alguna forma con alguan cátedra o grupo de investigación, pero si quizás presentar algo en el encuentro de letras, u ofrecerme de comentador en este mismo evento, o publicar un artículo en alguna de las revistas que circulan, o quién sabe que cosa. O quizás nada, tampoco es que sea una cuestión de vida o muerte.
5) Hasta ahora, vengo más que nada describiendo situaciones institucionales más o menos impuestas, sólo en el último caso relacionables con proyectos propios. Hoy almorcé con mi papá, y luego de que él me contara algún objetivo suyo para el año, me preguntó si yo tenía los míos y le mencioné estos 4 puntos -menos organizadamente-, a lo que él objetó razonablemente que no eran objetivos propiamente dichos. Es cierto. Sólo una vez, debe haber sido por el 2002 o 2003, decidí escribir una lista de objetivos anuales, aunque la tradición budista sugiere hacerlo siempre. Este año no lo voy a hacer tampoco; son muy predecibles; ¿qué necesidad tengo de escribir en una hoja de papel que quiero mejorar mis capacidades musicales, mantener en alto mi devenir académico y como ya dije, complementarlo con actividades relacionadas, y que todos nos mudemos a un lugar lindo, etc.,etc.?. Ya lo sé, no me voy a olvidar.
Además, aúnque sinceramente si creo que ponerse objetivos es un dispositivo del que podemos valernos con éxito, prefiero terminar este post personal con esta definición de Ambrose Bierce (en su Diccionario del Diablo, por supuesto):
Pasado, s. Pequeña fracción de la eternidad de la que tenemos un leve y lamentable conocimiento. Una línea móvil llamada Presente lo separa de un período imaginario llamado Futuro. Estas dos grandes porciones de la Eternidad, una de las cuales borra continuamente a la otra, son eternamente distintas. Una está oscurecida por la pena y el desengaño, la otra iluminada por la prosperidad y la alegría. El Pasado es la región de los sollozos, el Futuro, el reino de lo canto. En uno se acurruca la Memoria, vestida con un sayal, la cabeza cubierta de ceniza, musitando plegarias penitenciales; en la luz solar del otro vuela la Esperanza llamándonos a los templos del éxito y los pabellones del placer. Sin embargo, el Pasado es el Futuro de ayer, el Futuro es el pasado de mañana. Son una misma cosa: el conocimiento y el sueñoYa saben, feliz año para todos. Es probable que continúe posteando todos los días en el 2007 también, al menos durante el verano.





















